La muerte de un ser querido puede ser el punto de partida para cambios sustanciales en la vida de quienes sobreviven. En Dead to Me, la nueva serie de Netflix con Linda Cardellini y Christina Applegate, el proceso de duelo de una viuda le abre la puerta a situaciones que van de lo cómico a lo trágico tras amistar con otra mujer que perdió un amor recientemente. Esta serie está disponible en streaming desde el 3 de mayo.

Dead to Me narra cómo Jen (Applegate), una sarcástica agente de bienes raíces, se reincorpora a sus actividades cotidianas después de que su esposo muere al ser atropellado. Jen ha sido la proveedora económica de su familia durante todo su matrimonio y ahora se encuentra ante la necesidad de aprender cómo convivir con sus hijos de manera cercana y afectiva. Un día conoce a Judy (Cardellini), una pintora de espíritu libre que asegura haber perdido a su prometido en fechas recientes, aunque pronto se descubre que el pasado de Judy está más vinculado al de Jen de lo que a ambas les gustaría.

La serie es una comedia de humor negro que toca temas sensibles con un toque de ironía. Está ubicada en la idílica Costa Oeste del sur de California, en la lujosa zona de Laguna Beach y Newport, y esto se refleja en la selección de su elenco.

Uno de los puntos débiles de Dead to Me está en que la trama se enfoca en conflictos de un sector pequeño de la población que no sale de su burbuja de privilegio. La diversidad racial queda reducida a un par de personajes afroamericanos en las fuerzas policiacas que investigan la muerte del esposo de Jen y al pastor Wayne, en cuyo grupo de manejo del duelo se conocen las protagonistas.

Liz Feldman (2 Broke Girls) es la creadora de este show. La dinámica entre Jen y Judy mantiene fresca e interesante a la serie. Se trata de una “pareja dispareja”: el clásico contraste entre alguien estricto y pesado que aprende a relajarse gracias a una persona libre pensadora y viceversa, alguien caótico que logra estabilizar sus emociones y estilo de vida al entrar en contacto con una persona estructurada y seria. El choque de personalidades y las distintas soluciones que encuentran para cada conflicto hace que los 10 episodios de 30 minutos de duración de su primera temporada fluyan como agua.

Sororidad y aceptación

Una de las principales fortalezas de Dead to Me es que aborda situaciones que no siempre se ven en una serie popular y que se enfoca en el desarrollo de una relación sólida de amistad entre dos mujeres adultas. **A partir de aquí hay spoilers para Dead to Me en Netflix, pues señalaremos algunos de los puntos más interesantes de su primera temporada:

Sororidad: A pesar de todos los obstáculos, Jen encuentra en Judy a una persona que la comprende, con la que puede hablar de lo que vive como una mujer que intenta ser la mejor en su vida laboral aunque su vida personal se esté desmoronando. Si bien Judy le oculta secretos terribles a Jen, también se permite conectar con ella para crecer como mujer y empoderarse.

Relaciones tóxicas: Ambas mujeres estaban en relaciones de pareja algo podridas. Jen dejó toda su vida de lado para que su esposo cumpliera sus sueños, mientras que Judy fue descartada por su novio al no poder engendrar hijos por una condición física.

Aceptación personal: Tanto Jen como Judy se ayudan mutuamente a aceptarse por lo que son como personas, aún con errores y aciertos, en lo físico y en lo emocional. A Judy se le rompe el corazón cuando se entera de que no podrá ser madre biológica, pero está en camino a comprender que ella es más que su capacidad de engendrar y que hay más en su vida que ser madre. Por su parte, Jen deja ver su vulnerabilidad al aceptar que su esposo dejó de tocarla sexualmente después de hacerse una doble mastectomía ante el riesgo de padecer cáncer de mama... y darse cuenta de que esa situación era inaceptable y era una cosa horrible de parte de su marido.

Salud mental: Jen tiene problemas de ira y su forma de intentar lidiar con ellos (y con su salud mental en general) es encerrarse en su auto a escuchar heavy metal con las ventanas arriba. Judy se escuda en sus creencias espirituales para superar sus traumas. Los avances más claros que tienen están relacionados con las ocasiones en las que acuden a terapia psicológica, aunque sea en su grupo de manejo del duelo.

Acoso sexual: Mientras investiga la muerte de su esposo, Jen es víctima de acoso y casi de abuso sexual, pero le rompe la nariz a su atacante. La forma en la que ella reacciona después, culpándose de ponerse en esa situación, y la forma como Judy le recuerda que el responsable de un abuso es el victimario, son refrescantes porque le quitan esa sensación de culpa a una mujer acosada.

La imperfección no está mal: Alrededor de ambas mujeres hay un mundo caótico de relaciones complejas y poco saludables. No obstante, uno de los hilos más interesantes de Dead to Me es el proceso mediante el cual Judy y Jen se liberan del miedo a la imperfección, el miedo a no cumplir con la imagen mental que se impusieron sobre sí mismas.

Ambas toman pésimas decisiones que las llevan a un final de temporada lleno de suspenso, pero Dead to Me es una serie indispensable para sumar a los contenidos feministas de la plataforma. Es una historia sobre mujeres imperfectas que sacan lo mejor una de la otra a partir de una amistad complicada y entrañable.