Si leíste Querido Diego, te abraza Quiela, de Elena Poniatowska, seguro querrás correr al Museo Dolores Olmedo a ver esta exposición llamada Mundos literarios ilustrados por Angelina Beloff, si no, pues te vamos a dar razones para que no te la pierdas.

Como bien es conocido, Diego Rivera no solo fue un reconocido pintor, muralista, profesor de arte y activo comunista, también fue un hombre enamoradizo, infiel y un rompecorazones que a varias les dejó el alma hecha un trapo.

Una de ellas fue Angelina Beloff (San Petersburgo, 23 de junio de 1879-Ciudad de México, 30 de diciembre de 1969), exiliada rusa, pintora que fue compañera sentimental del artista por 10 años, vivieron juntos en París donde ella se refugiaba en la época de la posguerra. Cuando Rivera tuvo que volver a México, ella no pudo seguirlo y se quedó en esta ciudad fría esperando su regreso. En el libro de Poniatowska se dan a conocer esas cartas amargas que le escribió, donde le cuenta del hijo que perdió... todo esto sin respuesta del pintor mexicano.

Angelina Beloff y Diego Rivera se conocieron en 1909 en Brujas, Bélgica. Fue María Blanchard, artista y amiga de ambos, quien les presentó. A partir de esta fecha sus vidas estarían unidas por poco más de 10 años de relación sentimental, por el recuerdo de su hijo Diego Miguel Ángel Rivera Beloff y por la impronta artística que cada uno legó a México.

Si bien Angelina Beloff es recordada por su unión con Diego Rivera, como artista fue una mujer sumamente preparada y que por mérito propio recibió reconocimiento. Después de su separación del creador mexicano, la cual ocurrió en 1921, continuó con la producción de imágenes para ilustrar libros de diversos autores. Además, en 1945 escribió Muñecos animados, título que documenta la historia, técnica y función educativa del teatro de las marionetas.

Fue docente en las escuelas de arte más importantes de México y junto a Lola y Germán Cueto emprendió el arte de hacer teatro guiñol. Vivió 37 años en nuestro país, donde desempeñó la mayor parte de su carrera artística y fundó una serie de instituciones públicas dedicadas a las artes.

La exposición en el Dolores Olmedo

Como parte de las celebraciones del 25 aniversario del Museo Dolores Olmedo, se presentará una muestra de 18 trabajos de ilustración que desarrolló Angelina Beloff durante el período que vivió en Francia. Por conservación y debido a que la mayor parte de la producción de la artista está hecha en papel, este acervo —de 47 obras en total— se mantiene resguardado.

Dichas piezas se complementan en un diálogo con tres oleos de Diego Rivera, estos fueron creados durante el periodo en que vivieron juntos. La muestra conmemora también el 140 aniversario del natalicio de Beloff y su 50 aniversario luctuoso que se cumplirá en diciembre.

Esta exposición quiere dar a conocer más el trabajo de la artista rusa, que no solo pintaba al óleo, incursionó en el grabado en madera, en linóleo y en aguafuerte. Y de cómo ha dejado un legado importante en México, el país de Rivera, el cual ella quiso conocer y quedarse aquí hasta su muerte.

Dentro de las piezas que se podrán ver está El soldadito de plomo, de Hans Christian Andersen; Ariane, la joven rusa, de Claude Anet; y Encender una hoguera, de Jack London. En las ilustraciones expuestas se aprecian rasgos característicos de la obra de Angelina Beloff: la armonía, el equilibrio entre formas y color, así como un estilo conciso y refinado.

Las temáticas de los grabados en madera de Angelina Beloff se basaban frecuentemente en los cuentos de hadas y en el folclor ruso. Se puede apreciar la simplicidad de la imagen para darle un mayor impactó y, en muchos casos, en vez de generar imágenes narrativas, la artista presenta objetos que aluden a su simpatía por las artesanías y al análisis de los elementos decorativos que abundan en las aldeas del campo ruso.

De acuerdo con información del MDO, una de las piezas que se encuentra en exhibición no pertenece a ningún libro, es más bien un testimonio personal: el fallecimiento del pequeño Diego Miguel Ángel Rivera Beloff a los 14 meses, debido al crudo invierno europeo en 1917. El grabado Maternidad es una representación de la artista amamantando a su recién nacido.

Las obras de Diego Rivera que complementan la muestra son La noche de Ávila (1907), que representa el periodo en que se conocieron los artistas; el Retrato de Angelina, que pintó en 1918, y Cuchillo y fruta frente a la ventana (1917), que en el reverso tiene una leyenda escrita en francés que dice: “A tres días de la muerte de Diego Miguel Ángel Rivera Beloff”.

La mayoría de las piezas comprenden el período temprano de Angelina Beloff: acuarelas, dibujos, grabados originales en lámina, y grabados en madera que fueron creados en Francia durante los 1910 hasta los años 1920.

Entre un número de colecciones privadas o museos en el país, el Museo Dolores Olmedo cuenta con la más rica recopilación en el mundo de esta artista, ya que abarca dibujo, acuarela y gráfica, además de un ejemplar de su pintura al óleo.

La exposición Mundos literarios ilustrados por Angelina Beloff está actualmente y aún no hay fecha de cierre, pero se espera que esté el resto del año.

El Museo Dolores Olmedo está en Av. México 5843, La Noria, Xochimilco, CDMX. Abre de martes a domingo de 10:00 a 18:00 horas. La entrada para público nacional es de $50 pesos, para público extranjero es de $100 pesos. Maestros y estudiantes con credencial pagan solo $25.00 pesos. INAPAM, personas con discapacidad y menores de 6 años solo $5 pesos. Todos los martes la entrada es gratuita.