Y llegó el gran día, la final de MasterChef México 2018, el reality show de cocina más popular de la televisión, llegó a su fin e Ismael resultó ser el ganador de ese ansiado millón de pesos. Geny y Regina fueron unas fuertes contendientes, pero al final, el talento y creatividad de “El Chino” conquistó a los chefs-jueces Betty Vázquez, Benito Molina Dubost y Adrían Herrera Díaz.

El último reto consistió en elaborar un menú completo, con entrada, segundo plato, plato fuerte y postre, este último el punto débil de Ismael y Geny.

El último episodio de MasterChef México 2018

Para hacer aún más especial la final, la producción de MasterChef México 2018 invitó a todos los concursantes eliminados de la temporada así como los familiares de los tres finalistas.

El invitado especial fue el chef español Bruno Oteiza, quien se dice ya mexicano, pues desde los 24 años se vino a vivir a nuestro país y su cocina es una fusión de ambos países. Él es dueño del restaurante D.O. junto a Pablo San Román, el Biko (que ha estado entre los 50 mejores del mundo​) y el restaurante del hotel Grand Velas, de cocina de autor, en Playa Carmen (Riviera Maya, México), todos ellos en México.

La decisión del jurado no fue sencilla, pues tanto Ismael como Regina y Geny se prepararon arduamente para presentar sus mejores creaciones.

Los primeros platos fueron fuertemente criticados por los chefs. El dumping de Ismael fue definitivamente el más gustado.

El segundo tiempo de Ismael fue un pescado al vapor en puré, donde pudo aplicar técnicas aprendidas de sus padres; Geny preparó camarón remojado en recado negro, una creación muy yucateca, mientras que Regina hizo un robalo en cama de esquite con epazote y salsa de chileatole.

Los platos principales se veían deliciosos. Geny presentó un queso relleno súper típico de Yucatán; Ismael ofreció un ramen de mole de olla con cola y chambarete, una perfecta fusión de cocina china y mexicana; Regina hizo un filete de venado con salsa de tomate verde con frambuesas, puré de chile poblano y acompañó con risotto.

El queso de bola no conquistó a los chefs, mientras que el ramen fue una grata sorpresa para el paladar del jurado (solo criticaron que fuera poco caldo) y el venado “estuvo falto de sal”, como explicó la chef Betty.

Los postres, que fueron decisivos para el veredicto final, tuvieron también sus altibajos. Geny hizo un flan napolitano con queso de bola; Regina una tartaleta con ganache de chocolate blanco y un toque romero, con higos caramelizados, pistaches tostados, e Ismael preparó una bolitas rellenas de ajonjolí negro con toques de mazapán, jengibre y piloncillo chino.

Aquí, la favorita fue la tarta, “muy bien ejecutada”, por la más joven de los finalistas, dijo el chef Herrera.

El veredicto final favoreció a Ismael, quien feliz y emocionado dijo que usará el dinero para seguir profesionalizándose en la cocina.

En MasterChef México descubrí que me gustaba la cocina más de lo que yo pensaba. Supe que podía hacer más cosas que taquitos y comida casera. Los sueños sí se cumplen, pero no se cumplen solos, implican trabajo, confiar en uno mismo y ser leal. 

—Ismael, ganador de MasterChef México 2018