Era 2014 cuando en las salidas de las salas de cine se escuchaban murmullos de algunos fans de Godzilla, quienes se quejaban por el poco tiempo que el legendario monstruo japonés había aparecido en pantalla. Esto tras ver el segundo remake hollywoodense de Godzilla, dirigido por Gareth Edwards y que daba inicio a un nuevo universo cinematográfico llamado MonsterVerse.

Ahora, asistimos al regreso de Godzilla a la gran pantalla, después de un descanso de 5 años, esta vez en Godzilla 2: El Rey de los Monstruos, secuela de aquella cinta de 2014, ahora bajo la dirección de Michael Dougherty.

¿Es Godzilla 2: El Rey de los monstruos la película que le hace justicia al monstruo ausente de la cinta de 2014? No.

Mark Russell (Kyle Chandler) intenta recuperar a su exesposa, Emma Russell (Vera Farmiga) y a su hija Maddison (Millie Bobby Brown interpretando casi al personaje que hace en Stranger Things, con la única diferencia de que este sí habla), luego de que un ecoterrorista llamado Alan Jonah (Charles Dance) las secuestrara.

Al servicio de la organización Monarca, Emma inventó un dispositivo acústico llamado Orca, con el que es posible llamar a los Titanes (nombre que reciben esos monstruos ancestrales que viven inactivos bajo la tierra) y traerlos de vuelta a la actualidad.

Emma y Alan activan el Orca con el fin de que los Titanes destruyan la vida como la conocemos para después empezar de cero y restaurar el equilibrio en la tierra.

Sin embargo, los planes de Emma no salen como ella pensaba y la destrucción —cortesía de las malas decisiones humanas y la naturaleza de los monstruos—, comienza a reinar en el planeta. Como siempre, solo hay alguien que puede detener el caos: Godzilla.

Aunque lo que sigue en la película es una serie de apariciones de personajes irrelevantes mezcladas con peleas entre monstruos, no todo está perdido, así que te contaremos lo malo, lo bueno y lo feo de Godzilla 2: El Rey de los Monstruos.

Lo bueno:

Las secuencias de peleas

Lo más interesante de esta película son las escenas donde el kaiju mayor lucha contra sus oponentes. Así que si eres de quienes se quejaban por la ausencia en pantalla de Godzilla en la película anterior, seguro disfrutarás mucho esta.

La única tensión narrativa que consigue esta película se vierte en las secuencias donde Ghidorah, un monstruo de tres cabezas, pelea contra Godzilla.

Las tomas donde se puede poner en proporción el diminuto tamaño de los humanos comparado con el de los titanes también son destacables.

Sin embargo, como puedes ver, todos los elogios irán para los encargados de los efectos especiales, el montaje y un poco para el director. Nada para los guionistas ni los actores.

Música

La música es algo que no tiene desperdicio en Godzilla 2: El Rey de los Monstruos, Bear McCreary hace un trabajo inolvidable gracias al uso de la música original de Godzilla más sus arreglos.

Además, McCreary creó música para cada uno de los monstruos, lo que ayuda a definir sus personalidades.

Lo malo

El argumento y el guión

Tanto la trama como los diálogos están colmados de lugares comunes: una familia blanca clasemediera en conflicto, diálogos tontos tratando de explicar lo que no se pudo exponer a través del lenguaje visual, científicos diciendo cosas sin amparo en la lógica, etcétera.

La majestuosidad de los monstruos subyace bajo el excesivo tiempo en pantalla de humanos tomando decisiones absurdas.

La trama irrelevante y los personajes planos habrían sido permisibles si la película les hubiese dado menos exposición, o si las acciones de los monstruos no hubieran estado subordinadas a las decisiones de estos personajes. Pero no fue así.

Lo feo

Lo peor de todo, es el desperdicio del elenco que incluye a Sally Hawkins (quien doma a una bestia en La Forma del Agua sin decir palabra), Kyle Chandler (un actor destacable por sus trabajos en Friday Night Lights y Blood Line), Vera Farmiga (increíble actriz en Bates Motel, Los Infiltrados y Amor sin Escalas), Charles Dance (el inigualable Tywin Lannister en Game of Thrones) y Ken Watanabe (el mejor en esta película, pero con un personaje que no tiene punto de comparación con otros de su carrera).

Igual de penoso es que Warner y Legendary hayan adquirido la licencia de uso de los asombrosos monstruos de Toho para deslucirlos de esta manera.

Sin embargo, para los fanáticos del género y de Godzilla sí puede ser una película entretenida y satisfactoria, principalmente gracias a los aspectos técnicos.