Los comerciales del Super Bowl son uno de los eventos pop más interesantes de inicios de año. Las marcas pagan hasta cinco millones de dólares por tener un espacio de entre 30 y 60 segundos de duración y venderle cualquier cosa a los espectadores del partido más importante del futbol americano. Este año durante el aburrido Super Bowl LIII, un usuario de redes sociales desenterró un comercial de antiácidos de los años noventa que brilla gracias a su protagonista: el director mexicano Guillermo del Toro transformado en hombre lobo.

El tuitero que difundió este comercial es John Squires, editor del sitio de entretenimiento especializado en horror Bloody Disgusting. Squires acompañó el video con el comentario: “Mi cosa es que por qué se emocionan con comerciales nuevos cuando Guillermo del Toro ya se transformó en hombre lobo para Alka Seltzer en 1991”.

Allá por 1991, Guillermo del Toro ya había dirigido algunos cortometrajes y episodios de la popular serie de horror La hora marcada. Todavía le faltaban un par de años para filmar Cronos, su primer largometraje, y estaba dedicado de lleno a su compañía de maquillaje y efectos visuales Necropia. Fue con esta empresa, cofundada con su amigo Rigoberto Mora, que llegó a involucrarse en la publicidad para la popular marca de antiácidos Alka Seltzer.

El comercial muestra a un hombre de negocios (Guillermo del Toro) que abandona una junta de trabajo debido a un terrible malestar estomacal. Cuando pasa frente a su secretaria rumbo al sanitario, ella le asegura a la cámara “Primero come como fiera y luego hay que aliviar su malestar”. Del Toro ingresa al baño y se mira al espejo mientras se queja de lo mal que se siente y de lo mal que se ve. Acto seguido comienza a transformarse en hombre lobo.

Fuera del baño, su secretaria echa dos tabletas del remedio en un vaso con agua mientras una voz en off explica: “Si el malestar lo transforma, tome Alka Seltzer que alivia el malestar estomacal y el dolor de cabeza también”. Con una música tenebrosa de fondo, el licántropo bebe el antiácido disuelto en agua y se transforma de vuelta en un joven oficinista.

El mismo Guillermo del Toro difundió el anuncio en redes sociales con un par de aclaraciones: “Sí, esto es un VIEJO comercial de Alka-Seltzer (1991) para el que mi compañía hizo el maquillaje de efectos especiales y que yo protagonicé (sin barba y con 100 kilos menos), pero yo no lo dirigí”.

No es la primera vez que este comercial resurge en redes sociales, pero sí es la primera ocasión en que Guillermo del Toro ha aclarado que aunque participó en la realización de este, él no lo dirigió.

¿Quién iba a imaginarse en 1991 que ese joven hombre lobo se convertiría en uno de los cineastas mexicanos más destacados y en ganador del Oscar?