Jorge Mercado y Javier Arredondo no eran sicarios, aunque eso ha dicho el Ejército Mexicano por ocho años para justificar su ejecución a sangre fría.

Durante la madrugada del 19 de marzo de 2010, Monterrey, Nuevo León, vivió una balacera que duró más de media hora y que recorrió parte de la ciudad para culminar en la puerta del Tecnológico de Monterrey. Según el relato oficialista, en ese enfrentamiento se decomisó una camioneta llena de armas y municiones y cayeron dos miembros del crimen organizado “armados hasta los dientes” al interior de la escuela. El Ejército había terminado con la vida de dos criminales en un episodio más de la guerra contra el narcotráfico.

La historia que contaban las redes sociales era otra. En el hashtag #balaceratec, alumnos de la institución aseguraban que los dos caídos no eran delincuentes. Jóvenes al interior del campus escucharon los reportes de elementos de seguridad de la escuela: dos estudiantes heridos.

Le tomó 36 horas a las autoridades tanto de la escuela como del gobierno local comunicar los hechos; los hombres asesinados eran Jorge Mercado y Javier Arredondo, estudiantes de posgrado de la institución. Ocho años después, sus familias siguen buscando una disculpa pública de la Secretaría de la Defensa Nacional, que los mantiene reportados como elementos del crimen organizado.

Además de ejecutarlos, el Ejército alteró evidencia, golpeó los cuerpos de Javier y Jorge, les plantó armas para justificar el asesinato y destruyó la cámara de seguridad de la escuela que grababa estas acciones.

El director Alberto Arnaut inició el proyecto como homenaje a su amigo Javier Arredondo
El director Alberto Arnaut inició el proyecto como homenaje a su amigo Javier Arredondo

El cineasta Alberto Arnaut Estrada cuenta esta historia en Hasta los dientes, su ópera prima, estrenada en la Gira de Documentales Ambulante 2018 y que se presentó en competencia como parte de la XXI edición del Festival Internacional de Cine Guanajuato (GIFF). Su director conversó con mexico.com acerca del proceso de filmación y de los retos que supone la producción de un documental de denuncia.

El cineasta era amigo de Javier Arredondo y quiso hacerle un homenaje para contrarrestar el discurso oficial de que el estudiante estaba involucrado con el crimen. “Todo se vuelve más grande cuando estableces un vínculo tan cercano con tus protagonistas en una historia de este tipo,” cuenta en entrevista.

Arnaut Estrada es egresado de Comunicación Social por la Universidad Autónoma Metropolitana y estudió la Maestría en Cine Documental del Centro Universitario de Estudios Cinematográficos para poder filmar esta cinta. “Empecé a hacer la película en 2011. Me di cuenta de que era mucho más grande de lo que había planteado originalmente, pero tenía que contar muchas más cosas”.

Impunidad e injusticia

En Hasta los dientes, nadie se muerde la lengua para hablar de la injusticia e impunidad en este caso ni de las fallidas respuestas institucionales de las entidades de gobierno y del Tecnológico de Monterrey –actualmente envuelto en la controversia tras la muerte de cinco estudiantes en sus instalaciones en Ciudad de México durante el terremoto del 19 de septiembre de 2017–. Ninguna autoridad acepta el error de sus acciones y mucho menos da velocidad a las solicitudes de justicia de los familiares de Javier Arredondo y Jorge Mercado.

De izquierda a derecha: Jorge Mercado y Javier Arredondo. Mural en homenaje a los estudiantes, a las afueras del Tec de Monterrey
De izquierda a derecha: Jorge Mercado y Javier Arredondo. Mural en homenaje a los estudiantes, a las afueras del Tec de Monterrey

En 2010, este caso sacudió al estado de Nuevo León por resaltar el tema de las víctimas colaterales de la guerra contra el narcotráfico iniciada por el entonces presidente Felipe Calderón. Podía pasarle a cualquiera y en cualquier lugar, hasta en la escuela. “Muchas personas nos decían que por qué este caso y no cualquier otro de los miles que hay”, cuenta el director. “Era muy complicado venderles la idea de que era importante y que se tenía que contar”.

Limpiar un nombre es mucho más difícil que mancharlo, como han aprendido las familias y amigos de Jorge y Javier. Para Alberto Arnaut, una de las misiones de este documental es devolverle esa dignidad a ambos, pero otra es reivindicar el valor de la vida en la violenta actualidad mexicana. “Hay muchos casos más en los que no necesariamente los muertos eran personas intachables, pero también eran seres humanos y también tenían derecho a la vida y deberían estar aquí con nosotros incluso si se dedicaban a actividades delictivas”, asegura.

La responsabilidad del Tec

El Tec de Monterrey le falló a su comunidad ante los asesinatos de Javier y Jorge. En su momento, con las ceremonias luctuosas y la placa en honor a los estudiantes, pareció como si fueran a tomar cartas en el asunto. Rafael Rangel Sostmann, rector de la institución desde 1985 hasta 2011, aseguró que iría hasta las últimas consecuencias en este caso y apenas un año después se retiraba de su cargo. A las familias de los estudiantes les dijo que no lo dejaron hacer más para solucionarlo. La producción de Hasta los dientes buscó entrevistarlo para el documental, pero rechazó la invitación alegando una agenda ocupada.

Hoy en el Festival Internacional de Cine de Guanajuato recibimos la visita sorpresa de unas personas muy especiales....

Posted by Hasta los Dientes - Documental on Wednesday, July 25, 2018

“Cada vez que los estudiantes querían hacer un homenaje dentro de la universidad les decían que no se podía, que tenían que hacerlo afuera”, comenta Arnaut Estrada sobre la postura de olvido y silencio institucional que denuncian en este documental los miembros de la comunidad estudiantil que a raíz de este caso fundaron la Asamblea Estudiantil del Tecnológico de Monterrey y el movimiento #TodosSomosJorgeYJavier. “Después nos fuimos dando cuenta que es porque hay un interés económico, una relación económica entre el Tec y el Ejército, que le da mucho dinero a la escuela a través de becas y de cursos que reciben tanto sus soldados como la Policía Federal.”.

El activismo de Hasta los dientes

Alberto Arnaut está consciente del riesgo de producir un documental de denuncia que señala directamente al Ejército Mexicano. “El miedo siempre existe. Vivimos en un país donde desaparecen y asesinan periodistas y activistas a cada rato. Entonces uno siempre está consciente de esa posibilidad”, comenta en la presentación de la película en el GIFF. “Siempre supe y estoy consciente de que si tengo miedo y me paraliza, entonces ellos ganan. No se trata de eso. No podemos dejar de hacer cosas por miedo porque su estrategia de miedo, de censura… no quiero que les funcione, quiero decir lo que se necesita decir”.

Después de su recorrido por festivales nacionales e internacionales, Hasta los dientes apunta a una distribución más amplia antes del final del 2018. Con su llegada a circuitos comerciales y alternativos, Arnaut espera abrir una conversación e inspirar cambios tangibles. “La idea es que vaya acompañada de una campaña de impacto que busque por un lado exigirle a la SEDENA lo que ha pedido la familia siempre, que es que reconozcan su responsabilidad y pidan una disculpa pública”.

La campaña estará apoyada por organizaciones como Amnistía Internacional y la ONU, con miras a incidir en la agenda pública y de seguridad ciudadana. “Mientras el ejército siga en las calles todas nuestras vidas corren peligro por situaciones como la que vimos con Jorge y Javier. El ejército no está hecho para hacer labores de seguridad públicas y tiene que irse de las calles”, concluye el director.