Quitar de la cabeza que lo mexicano está mal hecho o es “chafa” es una de las razones de existir de Ikal, una tienda que abrió en noviembre de 2017 en pleno Presidente Masaryk, la avenida que es sinónimo de lujo en Ciudad de México, y donde las boutiques que son vecinas de esta tienen nombres como Louis Vuitton, Cartier, Gucci o Hugo Boss, todos extranjeros.

Ikal es una palabra maya que significa “en busca del espíritu”, parte de ahí su filosofía que se basa en el trabajo en equipo. La tienda empezó con 62 marcas y actualmente tiene 138, el 95% de ellas son mexicanas, y los productos que venden tienen que ver principalmente con moda, pero también con diseño de interiores, decoración, cuidado del cuerpo y libros sobre México.

Desde el exterior se advierte como una tienda diferente, pues deja ver ampliamente su interior y los colores de los objetos artesanales que hay dentro. Fue fundada por Concha Orvañanos y Eduardo Dubost, quienes creen que trabajar en comunidad siempre será mejor que hacerlo individualmente, por lo que consideran que las marcas unidas bajo un mismo techo se beneficiarán unas de otras y poco a poco irán obteniendo una posición más fuerte en el mercado. Todo esto sin perder su esencia.

Casi todas las marcas que venden en Ikal son mexicanas
Casi todas las marcas que venden en Ikal son mexicanas

Lo mexicano también puede estar bien hecho

Rafa De Palma, es el manager de Ikal y es además el encargado de curar las marcas que se venden ahí. Al darnos el recorrido por la tienda, sabe a la perfección cada una de las pequeñas y medianas empresas que están poniendo su trabajo en esta concept store; conoce su historia, admira los detalles de las piezas y puede estar orgulloso de cada objeto que venden ahí.

“Lo que más nos importa es la calidad. Primero porque es lo que nuestros clientes piden y segundo porque queremos desechar esa idea de que lo mexicano está mal hecho; queremos mostrar ese México global, de primer mundo”, explica Rafa.

Productos con telas naturales son uno de los emblemas del lugar
Productos con telas naturales son uno de los emblemas del lugar


Para ellos, estar ubicados en Masaryk, la tercera avenida más cara de América Latina (según un estudio hecho por la consultora inmobiliaria Cushman & Wakefield en 2016) conlleva una gran responsabilidad (que va más allá de pagar una renta considerablemente alta), pues estar junto a esas marcas de lujo de confección impoluta, de nombres y monogramas icónicos, les obliga a estar a la altura.

“Hay muchas marcas que vienen aquí para vender y no tiene mucha idea del márketing, no tienen fotos de sus productos, apenas manejan sus redes sociales, pero basta ver lo que hacen para darse cuenta de la calidad del trabajo, el potencial que tienen, lo interesante de su propuesta. Al venir a Ikal, compiten con otras que ya han logrado todo eso. Sin embargo, aquí mismo les damos esa asesoría, les ayudamos a potencializar sus prendas, mejoran sus productos (cosas tan sencillas como el empaque o las etiquetas), vuelven con esos ajustes y pasan a estar al lado de esas marcas top”, cuenta Rafa.

Con el objetivo de ser un espacio cultural muy vivo, IKAL es la tienda de diseño mexicano en Polanco
Con el objetivo de ser un espacio cultural muy vivo, IKAL es la tienda de diseño mexicano en Polanco

Algo importante para Ikal es convertirse en un espacio para que firmas independientes con talento, pero que no tienen oportunidad de rentar un local, puedan mostrar su trabajo, sí, y en en una de las avenidas más importantes de la ciudad. Aquí se pueden ver diseños de Yakampot (marca favorita de Natalia Laforucade y Julieta Venegas) o de Anndra Neen y Pay’s. Entre otras marcas están Armour, Nap Baby, Nugget, Olga Prieto, Shinae Park, Solana, Taller Nu y The Pack, todas ellas cubren moda para todas las edades (la parte para niños y bebés está bastante nutrida).

La esencia de lo mexicano es notable también en los materiales, pues procuran tener prendas hechas con textiles naturales como algodón, piel, lino, lana y seda. Según nos cuenta Rafa, los bordados y confección de la mayoría de lo que se vende está dentro de las reglas del comercio justo, donde se da un trato digno y un pago justo a los artesanos.

Así luce el área dedicada a moda para pequeños
Así luce el área dedicada a moda para pequeños

Belleza y hogar

Dentro de los tesoros que se pueden encontrar en Ikal están los productos de belleza y cuidado personal, la mayoría hechos con ingredientes naturales y libres de contaminantes. Hay cremas, aceites esenciales, lociones y jabones hechos con extractos vegetales, exfoliantes y sales de baño con minerales, mascarillas de arcilla, entre otros.

Y si lo que buscas es algún objeto decorativo para tu hogar, seguro te enamoras de alguno de los que hay en estos aparadores. Hay obras de arte, libros de historia de México, de gastronomía y viajes.

Dentro de las curiosidades están las macetas hechas con barro cocido (algunas con motivos prehispánicos como el tzompantli) y las vajillas elaboradas con piedra o las de resina de la marca Atlawa.

Macetas de Solana
Macetas de Solana


Joyería de gran formato

Algo que llama la atención detrás de las vitrinas son las piezas de joyería. Hay tanto para manos más femeninas como para masculinas, pero la verdad que el género puede perderse en los diseños maximalistas hechos con oro y piedras naturales.

Todas las piezas están elaboradas a mano, moldeadas en diversas técnicas como filigrana o fundido en frío. Se puede ver el trabajo de Olga Prieto, como este brazalete de aquí abajo hecho con una hoja de metal plegado como si fuese una tela.

Brazalete de Olga Prieto
Brazalete de Olga Prieto
Anillo de Olga Prieto
Anillo de Olga Prieto

Algo curioso es que, en sus meses de existencia, la tienda ha sido más frecuentada por extranjeros que por mexicanos. Rafa lo atribuye a que aún nos falta fomentar la cultura de que lo nuestro vale y mucho, por lo cual deberíamos darle una oportunidad al diseño local antes de ir por el que viene de afuera.