Cada una de las piezas de Iris Van Herpen parecieran salidas de una película ambientada en ese futuro interestelar que cada vez se ve menos lejano. No porque evoquen las formas de los robots, sino por la complejidad en su confección y la precisión con la que se diseñan y cosen cada una de sus piezas que —en sí— son como un rompecabezas de texturas.

La diseñadora holandesa lanzó su marca en 2007, luego de haber pasado una temporada como aprendiz en el taller de Alexander McQueen, en Londres. Van Herpen fue pionera en diseñar a partir de piezas elaboradas con la ayuda de herramientas tecnológicas como impresoras 3D.

Entre sus clientas se encuentran Beyoncé, su hermana Solange —a quien vistió en la MET gala de 2018—, desde luego Björk, Cara Delevingne e incluso Cate Blanchett.

Syntopia: el eterno deseo humano de volar

Syntopia es el nombre de la colección que se presentó el 2 de julio pasado en la más reciente edición de la Semana de la Moda de Alta Costura, en París. Esta experiencia inmersiva surgió de la combinación de moda y de la escultura quinética In 20 Steps, de Lonneke Gordijn y Ralph Nauta, de Studio Drift, que flotaba sobre la pasarela.

La colección se inspiró en el eterno deseo humano de poder volar por lo que gran parte de la colección —integrada por 17 piezas— imita membranas y plumas que forman alas, las cuales fueron creadas a través de piezas cortadas con láser.

Para lograr este resultado.

Otro parte de la colección mostró una especie de ondas de sonido —características de los diseños de Van Herpen— que son generadas por medio de impresión 3D, proceso que la diseñadora ya ha utilizado en otras colecciones.

Para llegar a este resultado:

El desfile completo es una piezas en la que fusionó movimiento, tecnología y vanguardia.