El 8 de julio llega a HBO Sharp Objects, la nueva serie de misterio protagonizada por Amy Adams en uno de sus papeles más intensos.

La escritora estadounidense Gillian Flynn capturó a los lectores en 2012 con su thriller Gone Girl, llevado a la pantalla un par de años después por David Fincher. La crítica aplaudió su construcción de personajes, la estructura narrativa y la frialdad calculadora de su protagonista, una mujer que rompía con las convenciones del género gracias a los sorpresivos giros de la trama. Sin embargo, antes del éxito de Gone Girl estuvo Sharp Objects (2006), la novela debut de Flynn que ahora llega a la pantalla de HBO con Amy Adams como protagonista.

Esta miniserie de ocho episodios es dirigida por Jean-Marc Valleé, quien el año pasado dejó huella con otra adaptación literaria, Big Little Lies. La creadora del programa es Marti Noxon, también responsable de Dietland. El elenco de Sharp Objects es liderado por la nominada al Oscar Amy Adams, quien interpreta a la periodista Camille Preaker, encargada de escribir para un periódico foráneo acerca de una serie de asesinatos en su pueblo natal, Wind Gap, Missouri.

Su llegada a Wind Gap la enfrenta con su madre, Adora (Patricia Clarkson), una mujer dominante y emocionalmente manipuladora a quien parece importarle más el honor de su apellido y su fortuna venida a menos que la estabilidad mental de sus hijas.

Camille (Amy Adams) se encuentra con su madre, Adora (Patricia Clarkson)
Camille (Amy Adams) se encuentra con su madre, Adora (Patricia Clarkson)

Flynn se encargó ella misma de la adaptación del guion, de modo que traduce su maestría para la revelación gradual de detalles escabrosos en la vida de Camille. Sus cicatrices físicas y emocionales quedan expuestas gracias a sutilezas en la escritura, la dirección y la magistral interpretación de Adams.

Hay una furia poderosa al interior de Camille, una rabia insana ante el recuerdo de la muerte de su propia hermana durante la infancia, que la conecta a un nivel emocional con las adolescentes brutalmente asesinadas en Wind Gap. La violencia está en todas partes: en la misoginia que observa en la población conservadora, en su propia incapacidad para superar el alcoholismo, en las preguntas invasivas que hace a las familias de las víctimas, en el rechazo de las autoridades a su presencia como periodista.

También hay en ella cierta vulnerabilidad que se descubre cuando convive con personajes que le fueron cercanos en su juventud, pero con quienes no logra volver a conectar. Su fachada cínica oculta un dolor profundo y un miedo terrible al abandono.

Amy Adams le da vida a Camille con una sombra perpetua sobre la mirada, con una crudeza tan a flor de piel que despunta como un erizo siempre a la defensiva. Camille es una heroína llena de fallas, inteligente hacia el exterior pero con nulo control sobre su propia psique. Algunos de los obstáculos en su investigación vienen de sospechosos que quieren evitar ser descubiertos, pero los más significativos vienen de su propia incapacidad para relacionarse con su familia y su pasado.

Como Gone Girl, Sharp Objects es un thriller feminista que no embona con la noción actual de un feminismo pulcro, en el que las mujeres protagonistas son fuertes e invencibles y están en control de su vida. Las mujeres y las complejas relaciones entre ellas son la columna vertebral de esta historia de misterio. Sus protagonistas son multidimensionales y los giros de la trama arrancan una por una todas las ideas preconcebidas sobre ellas, como un ramo de rosas al que se le cortan violentamente los capullos con una hoja muy afilada.