Mexicano, si durante años has soñado con comer una ShackBurger acompañada de unas papas crinkle-cut con queso y una malteada de café, tus deseos se harán realidad en 2019. La cadena de comida rápida Shake Shack y Grupo Gigante anunciaron el 15 de octubre su próxima llegada a México con un plan para abrir 30 sucursales entre 2019 y 2028.

Fundada en 2004 en Nueva York, Shake Shack se ha convertido en uno de los principales competidores de McDonald’s y en uno de los estandartes de la comida rápida (principalmente hamburguesas y malteadas) estadounidense. De acuerdo con un comunicado en conjunto de ambas empresas, Grupo Gigante y Grupo Toks están “muy orgullosos de lanzar este gran lugar en Ciudad de México y después en otras ciudades del país”.

Aunque este local sería la primera Shake Shack en América Latina, esta cadena tiene presencia en 23 estados en los Estados Unidos con 170 sucursales, además de 60 puntos de venta alrededor del mundo.

Si bien en términos de salud no es la mejor idea facilitar la ingesta de comidas ultracalóricas en un país que es segundo lugar en obesidad a nivel mundial, la emoción por este anuncio es palpable en redes sociales.

Sabores regionales

Una de las características más divertidas del menú de Shake Shack es que tiende a diseñar al menos un platillo para cada región en la que se encuentran sus sucursales. De modo que como parte del anuncio de apertura, las compañías también destacaron que trabajarán con productores locales para desarrollar una hamburguesa especial para la Ciudad de México.

Algunos de los platillos regionales que pueden comerse en Estados Unidos son: hamburguesa de dip francés Roadside Double, en Los Angeles, California; sándwich de pollo Chick’n Shack, en Brooklyn, N.Y.; hamburguesa de queso con jalapeño y salchicha Lockhart Link, en Austin, Texas; y la hamburguesa con langosta Surf’n Shack, en Boston, Massachusetts.