Los boletos para ver a Harry Styles en vivo este fin de semana estaban agotados desde hace casi un año. El integrante más popular de la ya disuelta boy band One Direction dedicó dos fechas de su gira mundial como solista a la Ciudad de México, donde se presentó ante unas 34 mil personas repartidas entre el 1 y el 2 de junio en El Palacio de los Deportes.

Desde el lanzamiento de su primer disco en solitario, en abril de 2017, Styles se ha unido a ese grupo selecto de artistas que gozan a la vez de una popularidad desbordada y del beneplácito de la crítica. A sus entonces 23 años (ahora 24), el cantautor sorprendió con un álbum homónimo lejano a los productos prefabricados del pop y lleno de guiños a los sonidos de los mejores exponentes del pop-rock británico.

“Pink Floyd, The Beatles, Rolling Stones, Fleetwood Mac y todas las bandas con las que crecí”, dijo sobre sus referentes musicales el propio Styles en una entrevista con The New York Times.

En la primera semana de su debut en Estados Unidos, el álbum llegó al primer puesto de la lista Billboard 200. El primer sencillo, Sign of the Times, fue elegido como la mejor canción de 2017 por la revista Rolling Stone. La publicación especializada en música describe al tema como “una excéntrica balada en el piano que aspira a los niveles de glamour y grandeza de Bowie y Queen, y en la que Styles alcanza notas celestiales mientras canta sobre la muerte y el renacimiento”. El video de la canción acumula más de 350 millones de visualizaciones en un año.

Las letras del músico de Cheshire también hablan de amores fugaces, o de borracheras que comienzan a mediodía y terminan en la soledad de un cuarto de hotel. El músico ha dicho que son las crónicas emocionales –unas eufóricas y otras reflexivas– de su etapa como protagonista de una de las bandas adolescentes más populares del planeta (2010-2015).

“Es muy difícil pasar de un show con miles de personas a una habitación vacía. Después de cinco años de hacerlo, aprendí mucho sobre mí mismo”, ha contado el joven al diario británico The Sun, donde confesó que la escritura de canciones ha sido su mejor terapia. En uno de los temas más nuevos, Medicine, Styles sugiere que le gusta juguetear con chicos y chicas. Aunque el músico nunca se ha pronunciado sobre sus preferencias, sus fans ya la consideran como un himno bisexual.

Además de escribir, componer, tocar la guitarra y derrochar carisma ante sus fans, Stlyes hace honor a su nombre como icono de la moda. Gucci lo fichó este año como imagen de su línea de sastrería y lo ha vestido en su actual gira. El joven maravilla también incursionó hace poco en la actuación, con un rol secundario en Dunkirk, la oscarizada película bélica de Christopher Nolan. Styles interpreta a Alex, el hijo de un civil británico que se embarca para rescatar soldados de su país en la Segunda Guerra Mundial.

En sus actuaciones de este fin de semana, Styles incluyó algunos de los grandes éxitos de One Direction (1D), como Stockholm Syndrome. Aunque se ha distanciado de la música más típica de una boy band, el cantante tiene claro que gracias a ese proyecto hoy puede hacer lo que quiera y ser venerado por millones de fans. Como afirmó en la citada entrevista con The Sun: “One Direction es lo mejor que me ha pasado en la vida”.