Es un hecho que la actividad en cualquier gran urbe no para, en la Ciudad de México tal vez disminuya en cierto punto de la noche, pero aquellos que trabajan o salen de fiesta a la hora que deberían de estar en su cama son la razón de ser de estos rincones dedicados a ofrecerte un apapacho gastronómico nocturno.

El Merendero Biarritz —mejor conocido simplemente como El Biarritz por sus clientes habituales que se pueden contar por generaciones— ofrece típicas cenas chilangas en la colonia Doctores desde hace poco más de 60 años.

Y por típicas nos referimos a la variedad de su menú que va de tortas de milanesa, pierna y jamón, tamales con su respectivo atole que cambia diariamente al igual que la opción de guisado. La verdadera estrella de este merendero fundado por la familia Mejía Rosales en 1956 son los caldos que se pueden acompañar con pollo deshebrado, hígado, mollejas, pierna, muslo, alón, huacal, rabadilla o patas siempre sobre una base de arroz con garbanzos y caldo muy caliente. Hay que hacer una mención especial a las charolas con vasos con [muy roja] agua de jamaica que siempre hay sobre las mesas.

Este lugar de mesas compartidas —en las que es común ver gente que por generaciones ha vivido en el rumbo y ha cenado ahí— no siempre estuvo en su locación actual (Doctor Lucio 156, Doctores). Esto comenzó como un puesto callejero en la avenida Cuauhtémoc y, en 1956, ya con el aval de los comensales de la colonia y un nombre, rentaron un local en la cercana calle de Doctor Velasco en donde estuvieron hasta 1991.

El Merendero Biarritz abre a las 19:00 horas de lunes a domingo, aunque hay que ser cuidadosos con los martes, ya que “uno abren, otro no”, menciona uno de sus meseros, y diario cierran a las 02:00 horas. Es común ver grandes familias con niños y abuelitos y, cuando ellos se van a dormir, gente que toma un caldito para aminorar los efectos del alcohol o para reponer energía luego de gritar a todo pulmón en las funciones de lucha libre de la vecina Arena México.

“Yo vivía a la vuelta del primer Biarritz y cuando los muchachos [sus hermanos mayores] cobraban siempre nos invitaban una torta. Mi favorita es la de pierna y siempre que vengo eso pido. Ahora yo vengo con mis hijos cuando nos toca desvelarnos. Cuando mi mamá murió venimos por tortas para que la gente que nos acompañó en el funeral cenara”, dice Manuel Castañeda, quien a sus 61 años —y viviendo en otra colonia— sigue cenando ahí de vez en cuando. A veces se encuentra ahí a su hermano Hugo, 10 años mayor que él.

El Merendero Biarritz es una tradición que ha pasado por generaciones de familias de la colonia Doctores.
El Merendero Biarritz es una tradición que ha pasado por generaciones de familias de la colonia Doctores.

Sobre esas largas mesas —donde siempre verás gente saludándose o hablando con el cajero o los meseros con bastante familiaridad— siempre hay chiles, zanahorias y cebollas en escabeche para las tortas; salsa roja para los tacos de pollo dorados y chile piquín, cebolla picada y limón para los caldos que —de ley— vienen acompañados con una telera.