Justo en la esquina de las calles República del Salvador y Bolívar hay un par de puertas de madera, las típicas de cantina, que son la entrada al Bar La India, una de las cantinas más famosas-rasposas que hay en el Centro Histórico de la Ciudad de México.

Apenas dar un paso en este terruño se puede olvidar el bullicio de la calle para adentrarse en las conversaciones de compadres, el dominó y la música de la rocola —que a veces sirve— o la de algún músico nómada que pase a tocar algunas canciones a cambio de propinas.

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Paraíso del buen beber. #Cantina #CDMX

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Aquí se puede pedir cerveza de barril en bola o algún destilado o coctel de la carta, la botana va por cuenta de la casa. Dependiendo la hora del día, ésta puede ir desde simples chicharrones y pepinos con salsa Valentina o habas enchiladas hasta guisos de una lista a elegir: tostada de pata, pastel azteca, sopa de pasta, arroz, pollo en mole verde.... Pero si se pide la carta, entonces llegará la explicación del nombre del lugar: una mexicana de cuerpo escultural y senos atónitos que posa frente a una pirámide, eso o es más a una pin-up morena.

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La chica del #CentroHistórico #BarLaIndia

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Una vez pasado el asombro por la portada de su menú, se podrán mirar las opciones para comer. Res a la veracruzana, una mojarra frita, caldo de jaiba o camarón, pero si algo aquí es la estrella es el chamorro al ajillo. Una pieza de cerdo bien frita y bien sazonada con ajo y chiles secos, lo sirven con tortillas, salsa y limones para darle el toque perfecto.

Es muy probable que mientras se come y bebe, pase un señor con una máquina de toques o que al pedir la cuenta, esta llegue un calendario de bolsillo cuya imagen puede ir desde un bello paisaje de Xochimilco hasta una chica sin ropa, tal como el afiche que da nombre al bar.

En 2015, el Bar La India cumplió su primer centenario, por lo que se puede esperar que el aire vintage y kitch sea genuino. Si hay asientos avejentados y mesas un poco pegajosas, no se asombren, se trata de una verdadera cantina. Los meseros son serviciales y amables, jamás dejarán que la botana falte en la mesa mientras haya tragos en ella. Y sí, no es nada caro comer y beber aquí, seguro la cuenta no pasará de los 150 pesos.

Por alguna razón hay un niño Jesús ciego llorando sangre en la entrada, pero no es para asustarse, mejor tomarlo como un amuleto protector.

El Bar La India está en República del Salvador 42, Centro Histórico, abre de lunes a domingo de 09:00 a 00:00 horas.