Pese a que su acuerdo de Brexit fue dos veces pisoteado por el Parlamento británico, la primera ministra, Theresa May, propuso este miércoles una tercera votación y advirtió que, si no se aprueba el texto, la salida de Reino Unido de la Unión Europea podría sufrir un “largo” aplazamiento.

“La Cámara tiene que entender y aceptar que, si no respalda un acuerdo en los próximos días y no quiere respaldar un Brexit sin acuerdo el 29 de marzo, esto sugiere que se necesitará una prórroga mucho más larga” de lo previsto, afirmó May ante los diputados de su país.

Por lo pronto, el plazo para concretar la salida de Reino Unido de la Unión Europea es el próximo 29 de marzo.

La jefa de gobierno anunció que someterá el jueves a la Cámara de los Comunes una moción en con la que propone organizar, antes del 20 de marzo, una tercera votación sobre el controvertido acuerdo de divorcio que negoció y renegoció hasta el último minuto con la Unión Europea.

30 de junio, otra fecha posible para el Brexit

Si esta vez el texto es adoptado, May pedirá a los líderes europeos un corto aplazamiento de la fecha del Brexit, hasta el 30 de junio, para llevar a cabo los preparativos necesarios.

De lo contrario, el aplazamiento debería ser mucho mayor e implicaría que el país tenga que organizar elecciones europeas en mayo, precisa la moción, en un claro esfuerzo por poner entre la espada y la pared a los euroescépticos deseosos de abandonar el bloque, pero reacios a hacerlo bajo las condiciones que May defiende.

Este nuevo giro en un drama político que parece no tener fin llegó justo después de que los diputados votaran, por 312 votos contra 308, contra la posibilidad “bajo ninguna circunstancia” de un Brexit sin acuerdo.

Los diputados votaron así la enmienda a una moción presentada por May y el hecho de que fuera aprobada —aunque por un resultado muy ajustado— pone de manifiesto el caos que reina en la política británica.