‘La manada’ es el nombre con el que se conoció al grupo de cinco hombres –Antonio Manuel Guerrero Escudero, Jesús Escudero, José Ángel Prenda, Alfonso Jesús Cabezuelo, y Ángel Boza– que en 2016, durante las fiestas de San Fermín en Pamplona, España, violaron y grabaron a una mujer que en ese entonces tenía 18 años.

A tres años de los hechos, el Tribunal Supremo de Justicia de España condenó a 15 años de cárcel a estos hombres por el delito de violación.

En 2018, un tribunal local de Navarra, España, había condenado a la manada a nueve años de prisión por el delito de abuso sexual, ante esta resolución miles de mujeres salieron a marchar en contra de esta sentencia.

La mujer que fue víctima de estos hombres ha hablado por primera vez del caso en una carta que fue enviada a un programa de televisión español y que fue citada por El País.

“Gracias por no haberme dejado sola”, escribe la mujer, de ahora 21 años en su texto.

También hizo un llamado a seguir denunciando los casos de acoso violación en intimidación contra las mujeres: “No podemos olvidarnos que la lucha debe seguir y debemos ser el cambio que queremos en la sociedad”, escribe.

Este es el texto íntegro, recuperada por El País:

Buenos días. Tras casi tres años este proceso por fin se ha terminado. Ha sido largo, intenso, y sobre todo agotador. Lo peor no fue la situación vivida, sino todo lo que vino después. Pero llegado este momento, puedo asegurar que valió la pena y poco a poco voy recuperando el timón de mi vida.

Gracias a todas las personas que desde el primer momento se involucraron para ayudarme. No puedo haber sido más afortunada con la calidad de las personas que me han ayudado. Desde aquel juez de instrucción que nunca dudó de mí, hasta el abogado que me tocó aquel 7 de julio de 2016, pasando, sin duda alguna, por la fiscal, médicos, policías, psicólogos y la pareja que me encontró. Son momentos en los que nadie sabe cómo actuar, pero vosotros lo hicisteis fácil.

Gracias también a Pamplona y a Navarra, que con todo su empeño han hecho más fácil que alguna vez pueda volver. Gracias de nuevo a aquellas primeras asociaciones y personas por llevar esto a la calle, formando un eco por todos los rincones de España. Gracias por no haberme dejado sola.

Os estaré eternamente agradecida, pero yo no soy ninguna heroína, la fuerza para continuar, muchas veces, me la ha dado todo el calor y el apoyo que he sentido en este camino.

No podemos olvidarnos que la lucha debe seguir y debemos ser el cambio que queremos en la sociedad, ya que esto le ha supuesto la vida a muchas compañeras. Recordad, contadlo, no les dejéis ganar a ellos.