Cuba retiró del proyecto de su nueva Constitución los cambios que favorecían el matrimonio homosexual en la isla, un tema que fue apoyado por el propio presidente Miguel Díaz-Canel pero al que la ciudadanía se opuso mayoritariamente.

“El proyecto de Constitución de Cuba no va a definir qué sujetos integran el matrimonio, con lo cual esa discusión sale del universo constitucional”, dijo el secretario del Consejo de Estado y diputado coordinador de la redacción del texto, Homero Acosta, citado por la prensa oficial.

La propuesta inicial de nueva Carta Magna aprobada por el Congreso en julio incluía en el artículo 68 la definición de matrimonio como la unión “entre dos personas”, modificando el concepto de “entre hombre y mujer” establecido en la Constitución de 1976.

El íntegro del proyecto fue sometido al debate ciudadano en barrios y centros de trabajo entre agosto y noviembre. El tema del matrimonio fue el más tratado y ampliamente apoyado por organizaciones de personas LGBT (Lesbianas, Gays, Bisexuales y Transexuales).

Sin embargo un amplio número de ciudadanos pareció rechazarlo, así como las comunidades religiosas, principalmente evangélicas, con manifestaciones en sus templos.