Durante años, los miembros de la comunidad gay de Toronto advirtieron que había un asesino en serie suelto, que desaparecían hombres vulnerables y que las calles no eran seguras. Tenían razón.

Bruce McArthur, de 67 años, paisajista y antiguo Santa de un centro comercial, fue sentenciado a cadena perpetua sin probabilidad de libertad condicional durante 25 años.

Bruce es acusado de ocho cargos de asesinato en primer grado y su crimen conmocionó a una ciudad y un país a los que les gusta verse a sí mismos como inclusivos y seguros.

Asesino Serial desde 2010

McArthur mató y descuartizó a ocho hombres entre 2010 y 2017; escondió siete de los cadáveres en macetas y el octavo en un barranco.

En una audiencia de sentencia que concluyó el martes, los canadienses escucharon cómo atraía y asesinaba a los hombres que conocía, colocaba los cadáveres con disfraces y guardaba fotos de cada víctima en carpetas digitales rotuladas.

Se enteraron de que McArthur fue detenido cuando la policía ingresó a su casa, encontrando a un hombre atado a la cama. Era la novena víctima, según el tribunal, y McArthur tenía una carpeta esperando.

En una ciudad que se enorgullece de ser gay-friendly y acogedora para los nuevos canadienses, McArthur buscó a hombres marginados por su sexualidad, origen étnico, estatus migratorio o pobreza.

La mayoría de sus víctimas fueron refugiados o inmigrantes. Varios lucharon con el abuso de sustancias. Algunos no habían revelado que eran homosexuales.

¿Homofobia y racismo en Toronto?

Una vez finalizado el juicio, los defensores quieren volver a centrarse en por qué murieron tantos antes de que la policía resolviera el caso.

Algunos han argumentado que la respuesta de la policía se vio frenada por la homofobia y el racismo, que la fuerza podría haber actuado más rápidamente si hubieran desaparecido hombres diferentes.

Al ser consultado sobre las acusaciones, Meaghan Gray, portavoz de la policía de Toronto, dijo que la policía inició dos investigaciones: el Proyecto Houston y el Proyecto Prisma, “para hacer todo lo posible por localizar a los hombres desaparecidos”.

“Seguiremos haciendo lo que podamos para apoyar a la comunidad y buscar oportunidades para mejorar nuestra relación”, dijo en un correo electrónico.

Policía de Toronto habla sobe el caso del asesino serial Bruce McArthur
Policía de Toronto habla sobe el caso del asesino serial Bruce McArthur

¿Quiénes fueron las víctimas?

La zona gay de Toronto está a un par de cuadras de tiendas, restaurantes y bares en el corazón de la ciudad. Fue allí, a principios de la década de 1980, que las redadas policiales estimularon el movimiento por los derechos de los homosexuales en Canadá.

McArthur era un habitual en el área. Kyle Rae, el primer concejal de la ciudad abiertamente gay, recordó haberlo visto por todos lados. “Recuerdo haber visto a Bruce McArthur sentado afuera de Starbucks. Era un elemento fijo”, dijo.

La primera víctima que desapareció fue Navaratnam, un refugiado que huyó de Sri Lanka y se estableció en Toronto. Fue visto por última vez saliendo de un bar en septiembre de 2010.

En diciembre del mismo año, Faizi, originario de Afganistán, desapareció. Para el 2012, Kayhan, también inmigrante del mismo país asiático, también se había ido.

Toronto Sun/ Víctimas de Bruce McAthur
Toronto Sun/ Víctimas de Bruce McAthur

Negligencia

Las desapariciones de los tres hombres provocaron una investigación llamada Proyecto Houston, para la cual los oficiales entrevistaron a McArthur. Con el tiempo, el esfuerzo fue disuelto.

En 2016, se entrevistó a McArthur por segunda vez después de que un hombre afirmó que él había intentado estrangularlo. Los detectives no presentaron cargos.

El oficial que manejó ese caso, el sargento. Paul Gauthier, ahora enfrenta cargos por mala conducta profesional.

La cumbre del caso se produjo en junio de 2017, cuando Kinsman, un activista blanco nacido en Canadá y con profundos vínculos con la comunidad, desapareció. En julio, se lanzó el Proyecto Prisma para analizar su desaparición y otro caso reciente.

Muchos en la comunidad dicen que estaban convencidos de que un asesino en serie andaba suelto, una idea que la policía rechazó aproximadamente un mes antes de que McArthur fuera capturado.

Rae, el ex concejal de la ciudad, dijo que la resistencia a creer que podría haber un asesino en serie reflejaba la necesidad de la ciudad de creer que era seguro.

“Esto es parte de la cultura de Toronto y Canadá. Somos ‘Toronto los buenos’. Eso no puede ocurrir aquí. Pero este tipo de asesinato puede ocurrir”, dijo.