Por más de 20 años, un médico pediatra cometió abusos a sus pacientes en Argentina durante sus labores en un consultorio y una escuela en la que trabajaba.

Testimonios públicos de cuatro víctimas de abuso sexual contra un pediatra que durante décadas trabajó en uno de los colegios más prestigiosos de Argentina hicieron estallar un escándalo, reavivando el debate sobre la vulneración de menores.

Al menos 26 víctimas señalan al pediatra, Alberto Cirulnik, como responsable de abusos cometidos entre 1978 y 2011.

El pasado diciembre el caso salió a la luz cuando tres jóvenes, dos varones y una mujer, Malena Filmus, hija del exministro de Educación y exsenador Daniel Filmus, lo denunciaron ante la justicia y pidieron su detención por hechos ocurridos hace 14 años.

Este miércoles, cuatro de las víctimas relataron al canal de noticias TN las revisiones invasivas que les practicó Cirulnik.

Luego otra veintena de personas también lo señalaron, la mayoría por casos ocurridos en la prestigiosa escuela ORT de la comunidad judía, donde fue médico durante más de 20 años, pero también en su consultorio particular y en una guardia de un hospital, 40 años atrás.

Las víctimas decidieron ir a la justicia, luego de que estallara el escándalo por la acusación de violación contra un popular actor, de parte de una compañera de elenco cuando ella era menor durante una gira por Nicaragua.

No saben si en realidad es pediatra

Tras las primeras denuncias, la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP) condenó esas prácticas en un comunicado.

“No sabemos si el Dr. Cirulnik es realmente pediatra, pero ciertamente no es ni ha sido nunca miembro de nuestra institución”, advirtió la SAP.

Darío Schvartz, de 34 años, contó que sus padres eran muy amigos del matrimonio Cirulnik y él amigo de uno de sus hijos y que el médico era su pediatra.

“A los 8 años, Cirulnik me llevaba a acostar, me hacía masajes para que me relajara y me manoseaba. Además, me pedía que yo le hiciera los mismos masajes a él”, reveló Schvartz.

Mariana López, 51, tenía 10 años en 1978 cuando la llevaron a una guardia porque tenía mucha fiebre y dolor de garganta. El médico que la atendió le revisó garganta, ganglios y genitales. Después supo que era Cirulnik.

"No usaba guantes, me acuerdo perfectamente. Yo sentía mucha vergüenza y no entendía qué hacía. Le pidió a mi mamá que nos dejara solos", recordó ante TN.

A las denuncias, se sumó la de Gabriel, sobrino del acusado, que hoy tiene 44 años y vive en Nueva York. Relató que cuando era niño murió su padre en un accidente vial y Cirulnik se convirtió en una suerte de figura paterna y de confianza que abusaba de él.