Once años después, el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) ha vuelto a ganar las elecciones en España, con una victoria clara, 123 diputados, 36 más que en 2016, y a mucha distancia del Partido Popular (PP) que saca el peor resultado de la historia, 66 escaños, menos de la mitad de los que logró Mariano Rajoy hace tres años.

El PSOE ha ganado las elecciones generales de este domingo en España. El partido de Pedro Sánchez ha conseguido el 29% de los votos con el 95% de los votos escrutados.

Con ese resultado, los socialistas tienen al alcance de su mano mantenerse en el Gobierno con un pacto que sume a Unidas Podemos y con la abstención de los nacionalistas catalanes.

El Partido Popular (PP) de Pablo Casado se ha hundido este 28A hasta el peor resultado de la historia. Deja de ser el partido más votado, pierde casi cuatro millones de votos, y pasa de tener 137 escaños a cosechar solo 67, la mitad, si se suman los diputados de Navarra Suma. Casado ha llevado a su formación del 33% de los votos que obtuvo Mariano Rajoy en 2016 al 16.7%.

Los resultados arrojan una fragmentación total en el espacio electoral de la derecha. Ciudadanos es el gran triunfador en ese lado del hemiciclo: sube hasta los 58 y que queda a tan solo 10 de los populares. Albert Rivera no consigue superar al PP, pero aumenta en 25 escaños su grupo parlamentario y pasa del 13% de los votos al 15.7%.

La extrema derecha ha irrumpido con fuerza en el Congreso, pero por debajo de las expectativas de algunas encuestas. Vox ha conseguido 24 diputados y el 10% de los votos.

En cuanto a los independentistas catalanes, ERC se ha impuesto con 15 diputados -tres más de los que consiguieron en 2016- y Junts per Catalunya baja a los 7, frente a los 8 que tuvo la extinta Convergencia Democràtica de Catalunya. En Euskadi, el PNV consigue 6 escaños, uno más de los que tenían hasta ahora, y EH Bildu se lleva 5. Coalición Canaria obtiene dos escaños.

Con estos resultados, la derecha no tiene ninguna posibilidad de repetir el pacto de Andalucía. PP, Ciudadanos y Vox se quedan con 148 diputados, muy lejos de los 176 en los que está fijada la mayoría absoluta en el Congreso.

El PSOE tendría muy difícil optar a una investidura en primera vuelta pero no imposible. Los socialistas obtienen 122 diputados que pueden sumar a los apoyos de Unidas Podemos, Compromís y PNV. Eso arroja un total de 172 escaños, a los que tendría que sumar a Coalición Canaria y al PRC -el partido de Miguel Ángel Revilla-, y aún así le faltarían apoyos para llegar a la mayoría absoluta.

Si los socialistas no logran sumar ese gran bloque en una primera vuelta de la sesión de investidura, le valdría con que los independentistas catalanes se abstuvieran en una segunda votación.

Hay otra posibilidad de pacto si el PSOE mira hacia la derecha. Sánchez dijo en el segundo debate que no entraba en sus planes pactar con Ciudadanos, aunque no lo negó con rotundidad en el primero en en otras entrevistas. Los socialistas alcanzarían los 179 escaños con la formación de Albert Rivera, tres por encima la mayoría absoluta.