La senadora Kamala Harris anunció este lunes que será una de las aspirantes a la presidencia de Estados Unidos en 2020, sumándose así a una lista de demócratas que quieren evitar que Donald Trump logre un segundo mandato.

“El futuro de nuestro país depende de ti y de millones para que levanten su voz y luchen por los valores estadounidenses. Por eso me postulo para presidente de Estados Unidos”, dijo la senadora por California en un video publicado en Twitter.

Harris, de 54 años, eligió un día festivo para hacer el anuncio, en el que se conmemora el nacimiento de Martin Luther King, todo un símbolo para esta hija de inmigrantes —su padre es jamaiquino y su madre una india tamil— que participaron en el movimiento por los derechos civiles.

Es "un día muy especial para todos nosotros como estadounidenses y me honra poder hacer mi anuncio en el día en que conmemoramos" la memoria de Martin Luther King, manifestó en el programa "Good Morning America", de la cadena ABC, uno de los matinales de mayor audiencia en Estados Unidos.

Después de dos mandatos como fiscal de distrito en San Francisco (2004-2011), Harris fue elegida en dos oportunidades como fiscal general de California (2011-2017) y se convirtió así no sólo en la primera mujer, sino también en la primera negra en ostentar el cargo.

En enero de 2017 juró como senadora por California, la primera mujer de ascendencia del sudeste asiático y la segunda negra en la historia en ocupar una banca en la Cámara alta, después de Carol Moseley Braun.

Su estilo incisivo de interrogatorio durante las audiencias en el Senado permitió vislumbrar su pasado como fiscal, el que suele recordar con orgullo por haber enfrentado a grandes bancos durante la crisis financiera de 2008 para defender a diversas familias.

"Nuestra economía no funciona para los que trabajan", manifestó Harris, que se define como defensora de las familias de clase media. "He conocido a muchas personas que tienen dos o tres trabajos para pagar sus cuentas, nadie debería verse obligado a tener más de un trabajo".

Multitud de candidatos

Kamala Harris creció en Oakland, en la California progresista de los años 60. Habla con cariño de su padre jamaicano, Donald, “un economista respetado”, y de su madre, que llegó de la India a los 19 años para estudiar y se convirtió en una “reconocida investigadora del cáncer”.

Después de que sus padres se separaran cuando tenía cinco años, Harris fue criada por su madre con su hermana menor, Maya, quien se convirtió en abogada y asesora de Hillary Clinton durante la campaña presidencial de 2016.

Le gusta repetir que tuvo una infancia "feliz", centrada en la educación.

"Mis padres eran muy activos dentro del movimiento por los derechos civiles y ese es el lenguaje que escuché mientras crecía", con "la idea de que somos un país que fue fundado sobre ideales nobles y que somos nuestra mejor versión cuando luchamos para alcanzar esos ideales", dijo a ABC.

La senadora está casada desde 2014 con un abogado con dos hijos.

En su reciente autobiografía, “The Truths We Hold: An American Journey”, Harris anticipó lo que representará su candidatura en un Estados Unidos dividido por la presidencia de Trump.

En declaraciones este lunes en la Universidad de Howard, en Washington, volvió a tocar el tema.

"Hay muchas voces poderosas que están intentando sembrar el odio y la división entre nosotros. Tenemos que rechazar eso. No refleja lo que somos como estadounidenses y va en contra de nuestros intereses", señaló.

"Nuestra unidad siempre fue nuestra fortaleza y nuestra fortaleza es nuestra unidad", manifestó.

Harris también arremetió contra Trump por el cierre parcial del gobierno provocado por la disputa del mandatario con los demócratas en el Congreso por la financiación del muro que quiere construir en la frontera con México.

Trump "está manteniendo al pueblo estadounidense como rehén por un proyecto de vanidad al que le dice muro", aseguró la senadora, que lo calificó de "completamente irresponsable".

Casi 22 meses antes de las elecciones de 2020 la carrera se encuentra en pleno ascenso y ya hay varios en la lista de aspirantes a la candidatura demócrata.

La senadora Elizabeth Warren, una crítica feroz de Trump y detractora de Wall Street, dio el puntapié inicial al lanzar en diciembre un comité exploratorio para su candidatura.

Su anuncio fue seguido por el del exalcalde de San Antonio y exsecretario de Vivienda de Barack Obama, Julian Castro; la senadora Kirsten Gillibrand, pilar del movimiento #MeToo e incluso de la joven congresista y veterana de guerra Tulsi Gabbard.

Se espera que a las primarias se presenten también Bernie Sanders, que perdió en 2016 ante Hillary Clinton; el carismático texano Beto O’Rourke; el senador negro Cory Booker; el exvicepresidente de Obama, Joe Biden, así como el multimillonario Michael Bloomberg.