Fue canciller en Ecuador y sus logros diplomáticos la impulsaron a ser electa a un cargo en la Organización Mundial de las Naciones Unicas; hoy, María Fernanda Espinosa Garcés juró el cargo como Presidenta de la Asamblea General, el órgano deliberativo más importante de la ONU, para el 73° periodo de sesiones.

Tras la elección, se convirtió en la cuarta mujer que preside una Asamblea General, y la primera latinoamericana, es “un suceso importante para el tema que guiará las discusiones del nuevo periodo de sesiones que comienza mañana”, explica la propia ONU en su sitio web. Una de sus misiones será “construir unas Naciones Unidas que sean relevantes para todas las personas”.

La diplomática compitió en las elecciones del pasado 5 junio contra otra latinoamericana, Mary Elizabeth Flores de Honduras, donde consiguió 128 votos frente a los 62 de la hondureña. Sin embargo, es hasta este 17 de septiembre que asume el cargo.

En su primer tuit como parte de la ONU, Espinosa publicó este mensaje: “Hoy asumo la presidencia de la 73 Asamblea General. Estoy honrada en dedicar esta sesión a todas las mujeres y niñas del mundo”. En la imagen que acompaña ese mensaje está Vijaya Lakshmi, la primera mujer que obtuvo este cargo.

María Fernanda Espinosa Garcés, de 54 años, realizó estudios en antropología, obtuvo un doctorado en geografía y se especializó en estudios amazónicos y derechos indígenas.

Tiene experiencia de más de 20 años en temas multilaterales, de integración, seguridad y defensa, derechos humanos, derechos de los pueblos y nacionalidades indígenas, cultura y patrimonio. El 15 de enero de 2007, el presidente ecuatoriano Rafael Correa la nombró como su primera ministra de Relaciones Exteriores y ejerció hasta el 7 de diciembre de ese año.

En octubre de 2014, Espinosa fue nombrada Representante Permanente de Ecuador ante las Naciones Unidas en Ginebra.


¿Qué hace la Asamblea General?

La Asamblea General conforma una reunión de los Estados Miembros para discutir cuestiones sobre paz, seguridad, cambio climático y otros temas cruciales para la comunidad internacional.

Las sesiones son integradas por 193 Estados, cada uno con un voto. Mientras que cuestiones sobre seguridad internacional y el funcionamiento interno de la ONU se deciden por mayoría de dos tercios, el resto de los temas a debatir se resuelven por mayoría simple.

El formato de la Asamblea General refleja los ideales de la ONU sobre la democracia y la libertad de expresión. Las sesiones de la Asamblea son presididas con el famoso “martillo de los dioses”, un mazo obsequiado a las Naciones Unidas por Islandia, el país con la democracia más antigua del mundo.

La Asamblea está facultada para hacer recomendaciones a los Estados sobre las cuestiones internacionales más apremiantes. De hecho, fue durante la Asamblea General de 2015 que se acordaron los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Otros documentos, como la Declaración del Milenio en 2000 y el Documento Final de la Cumbre Mundial en 2005, reflejan las consecuencias positivas del compromiso y debate entre los Estados Miembros para alcanzar metas comunes como la paz, el desarrollo económico y el cuidado ambiental.