Seis personas han sido detenidas por el supuesto atentado que el presidente venezolano, Nicolás Maduro, sufrió la tarde del sábado en un acto militar, según informó el ministro de Interior y Justicia, Néstor Reverol.

“Tenemos hasta ahora seis terroristas y sicarios detenidos, varios vehículos incautados; se han practicado varios allanamientos a hoteles en la capital (Caracas) donde se han recabado importantísimas evidencias”, señaló Reverol.

De acuerdo con la versión oficial, alrededor de las 5:40 del sábado, el mandatario venezolano salió ileso de un intento de “magnicidio” en la ciudad de Caracas que se ejecutó con drones controlados a distancia y cargados cada uno con un kilogramo de explosivo C4 "capaz de hacer daño efectivo en un radio de aproximadamente 50 metros”.

De acuerdo con el funcionario venezolano, uno de los artefactos sobrevoló la tribuna presidencial con el propósito de explotar en el lugar pero la instalación de equipos inhibidores de señal lo desorientó, explotando fuera del perímetro planificado por los presuntos agresores. El otro dron perdió el control y cayó en un edificio cercano al evento que encabezaba Maduro, donde finalmente detonó.

Reverol aseguró que uno de los detenidos habría participado en el ataque al fuerte militar de Paramacay ocurrido el pasado 6 de agosto de 2017 mientras que otro ya había sido aprehendido antes durante las protestas que exigían la salida de Maduro en 2014 aunque luego recibió un beneficio procesal.

Oposición cuestiona el atentado

La noche de ayer Maduro culpó públicamente a su homólogo colombiano, Juan Manuel Santos, de estar detrás del ataque. Además acusó que los ‘financistas’ del plan vivían en los Estados Unidos y prometió que no habrá perdón para los responsables de atentar contra su vida.

"Los perseguiremos y los capturaremos hasta donde se vayan a esconder, lo juro por el pueblo y lo juro por el futuro de la patria”, sentenció el presidente venezolano.

Colombia y Estados Unidos ya han rechazado las insinuaciones del Maduro. Para Bogotá, las acusaciones de Caracas “resultan absurdas y carecen de todo fundamento”. Mientras que John Bolton, consejero de Seguridad Nacional de Donald Trump, negó que Washington hubiera estado involucrado en lo ocurrido en Caracas.

Mientras que Nicolás Maduro dijo no tener ninguna duda sobre el atentado en su contra, la oposición venezolana lo pone en tela de juicio.

“Aún está por verse si realmente fue un atentado, un accidente fortuito o alguna de las otras versiones que circulan por redes sociales”, señaló el Frente Amplio Venezuela Libre (FAVL) en un comunicado.

El FAVL además lamentó que las primeras reacciones del régimen no estuvieran “dirigidas a esclarecer estos hechos sino a aprovechar la situación para atacar de manera irresponsable a la ‘oposición" y desviar la atención de la crisis humanitaria, económica y social por la que atraviesa el país latinoamericano.

“El régimen rápidamente calificó el hecho como un atentado y acusó de forma genérica, irresponsable y sin prueba alguna a la oposición venezolana, es decir, a todos los venezolanos que nos oponemos y criticamos la gestión de su gobierno”, dice el comunicado de la oposición.

Con información de AFP.