Perú sancionará con cárcel a partir de este jueves a quienes cometan acoso sexual, chantaje sexual o difundan imágenes con contenido sexual de otras personas sin su consentimiento.

La ley impone de tres a cinco años de prisión por acoso sexual y lo define como quien "vigila, persigue, hostiga, asedia o busca establecer contacto o cercanía con una persona, sin el consentimiento de ésta, para llevar a cabo actos de connotación sexual".

La norma, publicada en la gaceta oficial, señala que las víctimas y los testigos de acoso sexual no podrán ser despedidos de sus empleos.

La ley también contempla el acoso sexual fuera de lugares de trabajo o estudio, y fija una pena de entre 4 y 8 años de cárcel cuando la víctima tiene entre 14 y 18 años de edad y es "pariente del acosador, habiten en el mismo domicilio o exista una relación de dependencia".

Un caso de acoso que conmovió al país fue el de Eyvi Ágreda, de 22 años, quien fue hostigada durante meses por un excompañero de trabajo, Carlos Javier Hualpa, de 37 años, para que fuera su novia. Debido al rechazo de la mujer, el hombre la roció con gasolina y le quemó dentro de un autobús en Lima el 24 de abril pasado. Ella falleció 37 días después.

Según el ministerio de la Mujer, entre el 2013 al 2016 se reportaron mil 314 denuncias por acoso sexual en lugares de trabajo o estudio.

En Perú, un caso de acoso que conmovió al país fue el de Eyvi Ágreda, de 22 años, quien fue hostigada durante meses por un excompañero de trabajo, Carlos Javier Hualpa, de 37 años, para que fuera su novia. Debido al rechazo de la mujer, el hombre la roció con gasolina y le quemó dentro de un autobús en Lima el 24 de abril pasado. Ella falleció 37 días después.

La ley en México

mexico.com publicó un reportaje sobre acoso sexual y corrupción en planteles de nivel bachillerato con base en 66 testimonios de alumnas y alumnos de escuelas privadas y públicas en Ciudad de México y la Zona Metropolitana.

Las cifras sobre acoso sexual en México alcanzan son alarmantes: el 20% de las mexicanas que estudiaban la prepa en 2016 fueron víctimas de violencia, particularmente de tipo sexual, según la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares del INEGI. También ocupa el primer lugar de la región en pago de sobornos y/o entrega de regalos o favores a docentes o funcionarios escolares, de acuerdo con el más reciente estudio (2017) de Transparencia Internacional, Las personas y la corrupción: América Latina y el Caribe.

La legislación nacional indica que el acoso sexual es un delito que se castiga con una pena de seis a diez años de prisión y hasta doscientos días multa, según el artículo 260 del Código Penal federal.

También sanciona el hostigamiento sexual, considerado como acoso por parte de una figura de poder, que cuenta con una posición jerárquica sobre la víctima, como puede ser un profesor o un jefe, según el artículo 259 bis del mismo ordenamiento. Cualquier acto de violencia sexual, sin consentimiento de la víctima, es ilegal.

Las jóvenes manifestaron haber sido acosadas por maestros a cambio de aprobar sus materias o de obtener mejores calificaciones. Cuando llegaban a denunciar, las autoridades de los planteles no promovían la denuncia por la vía penal, no les creían, o simplemente cambiaban a la alumna de grupo sin mayores consecuencias.