Dos personas abrieron fuego este miércoles en un colegio de la ciudad brasileña de Suzano, en la región metropolitana de Sao Paulo, matando a ocho personas, antes de suicidarse, por lo que el incidente dejó un total de 10 personas muertas.

La Policía Militar indicó que el ataque, que se produjo hacia las 09:30 hora local, dejó además 10 heridos.

La entrada del colegio público Raúl Brasil estaba al final de la mañana abarrotada de familiares angustiados y de miembros del cuerpo de bomberos y de fuerzas de seguridad.

El gobernador de Sao Paulo, Joao Doria, acudió al colegio, donde indicó que entre las personas asesinadas había dos trabajadores de la escuela. “Es la escena más triste que he visto en mi vida”, declaró.

El coronel Marcelo Sales indicó que los dos atacantes, antes de ingresar a la escuela, “dispararon contra el propietario de un autolavado”, quien resultó herido y recibía atención médica en un hospital.

El ataque

El coronel Sales indicó que los agresores usaron “un revolver de calibre 38 y un arma medieval semejante a un arco con flechas”, sin precisar si hubo víctimas provocadas por este instrumento.

El ataque se produjo a la hora del recreo de los alumnos de ciclo medio. Tras balear a quienes estaban en el patio, los atacantes “se dirigieron hacia el centro de lenguas”, donde se habían refugiado varios alumnos, “y se suicidaron en un corredor”, precisó Sales.

Según testigos citados por la televisión, los dos agresores llevaban máscaras de calaveras.

La televisora Globonews mostró imágenes de cámaras de seguridad del vecindario en la que se veía a los alumnos saltando uno de los muros de la escuela y corriendo asustados.

"Me enteré cuando mi hija me llamó, me dijo: 'Mamá, ven rápido, hay tiroteos, hay heridos, hay muertos", contó a la entrada de la escuela Rosa, la madre de una alumna.

El ministro de Educación, Ricardo Vélez, emitió un comunicado para ofrecer condolencias. “El Ministerio se solidariza con los padres, familiares y funcionarios de la escuela en este momento de choque, luto y dolor”.

Posesión de armas

El crimen se produjo después de que en Brasil viviera una polémica sobre la flexibilización de la posesión de armas impulsada por el presidente de ultraderecha Jair Bolsonaro y la bancada de la seguridad en el Congreso.

Este tipo de ataques es excepcional en Brasil, pese a ser uno de los países más violentos del mundo. En abril de 2011, un exestudiante mató a 12 alumnos e hirió a 20 antes de suicidarse en la localidad de Realengo, en Río de Janeiro.