Tardó casi siete meses, pero ahora el Colegio de México tiene un protocolo para atender casos de acoso y hostigamiento sexual, gracias a la campaña de denuncia #AquíTambiénPasa, realizada por alumnas en noviembre de 2018.

Las estudiantes del colectivo Unidas Colmex aseguran que el protocolo es un logro de la movilización estudiantil, pero también consideran que lo más importante no es el documento, sino su correcta aplicación.

“Aunque celebramos que por fin exista un documento que guíe el proceso de atención a casos de violencia de género, creemos que hay ciertos puntos dentro de él que pueden y deben ser reforzados —como la reconstrucción del tejido social y el compromiso de atención psicológica a todas las personas que formamos parte de la institución, por mencionar algunos".

“Lo más importante del protocolo no es el documento que acaba de ser publicado, sino su correcta aplicación, la justa atención a todas las personas que la requieran y la continua mejora de las instituciones para un espacio más equitativo y seguro”, señalan alumnas en un posicionamiento enviado a mexico.com.

Antes de la publicación del documento, las estudiantes manifestaban ciertas dudas, mientras la presidenta del colegio, la doctora Silvia Elena Giorguli, les pedía tener confianza.

“Parte del reto es que sea un instrumento en que la gente tenga confianza, que efectivamente funcione y dé salida a las denuncias, y eso es lo que vamos a estar trabajando. Escribir el protocolo no es el final, es el inicio de todo un proceso”, explica la doctora Giorguli en entrevista.

Esta historia, que va de los carteles de denuncia al protocolo naciente, comenzó con una acción organizada por las alumnas con el hashtag #AquíTambiénPasa en una institución con prestigio y casi 80 años de historia.

#AquíTambiénPasa, el detonante

Los altos y anchos muros del Colegio de México parecen una fortaleza. Una vez dentro hay silencio. Amplios escalones llevan a diferentes espacios del plantel. Es como si el edificio personificara el prestigio y la intelectualidad de la institución.

Pero un día de noviembre de 2018 ese ambiente impoluto se rompió cuando macetas, libreros y muros gritaron a través de papeles pegados en ellos: “#AquíTambiénPasa”, para denunciar el acoso sexual y la violencia de género.

Las estudiantes que organizaron esta iniciativa solo querían que fuera una campaña interna para que la comunidad y las autoridades del Colmex supieran que allí también ocurría el acoso, sin embargo, fotos y publicaciones comenzaron a circular en Twitter y Facebook, y el tema llegó a los medios de comunicación.

“Nos besan a la fuerza”, “Nos toman por la fuerza”, “Se aprovechan de nosotras cuando estamos borrachas", “Invitan profesores que acosan”, “Un hombre lo repite y ya es valioso”, se leía en macetas y muros de cristal el 13 de noviembre de 2018.

Carteles de denuncia anónimos en diferentes áreas del Colmex. Fotos: Twitter y Facebook
Carteles de denuncia anónimos en diferentes áreas del Colmex. Fotos: Twitter y Facebook

Del miedo a denunciar a la acción

El Colegio de México fue fundado en 1940 y es una de las instituciones académicas de mayor prestigio en el país en ciencias sociales y humanidades.

Antes de ser Colmex, era la Casa de España y acogió a científicos, académicos y artistas amenazados por la Guerra Civil española y el franquismo desde 1938, se informa en el sitio de internet del colegio.

Cuenta con casi 500 estudiantes de tiempo completo y alrededor de 300 profesores-investigadores e investigadores de proyecto, “todos sujetos a rigurosos mecanismos de evaluación académica”.

“El hecho de que el Colegio de México sea una buena institución y de que tenga este prestigio, y que sea muy buena universidad, y también para maestrías y doctorados, no quita el hecho de que haya cosas que están mal, que se sufra violencia, que se sufra acoso y en todos los niveles”, afirma una estudiante y representante de Unidas Colmex —quien pide mantenerse en el anonimato— a mexico.com.

“Si en el Metro alguien te veo feo o te sientes acosada o si alguien te toca, te da miedo alzar la voz porque no sabes cómo reaccionar, (pero) ¿qué vas a hacer en un aula si sientes que el profesor con máximo prestigio, que tiene reconocimiento internacional, que trabaja en gobierno, que tiene premios y que además de él depende tu calificación?”.

El grupo de alumnas que después conformó Unidas Colmex surgió a partir del caso de una estudiante que sufrió acoso por parte de uno de sus compañeros mientras ella dormía.

Lejos de que la denuncia fuera atendida con prontitud, cuando llegó a la Junta de Profesores del Centro de Estudios Internacionales esta se declaró “incompetente”, después de que la estudiante había recurrido a tres instancias dentro del Colmex y de casi un año de todo el proceso, de acuerdo con testimonios de alumnas.

“El colegio, sabiendo que lo hicieron mal y que fue un error institucional el hecho de que el caso se haya quedado así, tampoco la buscaron (a la víctima) en lo particular para decirle: ‘mira, cometimos estos errores, de antemano una disculpa. Este es el mecanismo que te ofrecemos ahora para que lo resuelvas'”, explica otra estudiante, quien también prefiere reservar su identidad.

Instalaciones del Colegio de México. Foto: Colmex.mx
Instalaciones del Colegio de México. Foto: Colmex.mx

Unidas Colmex

En ese escenario surgió el hashtag #AquíTambiénPasa y después el colectivo. Primero se reunían como un grupo de apoyo entre estudiantes y descubrieron que no eran uno o dos casos, sino varios.

En esas reuniones reconocieron la necesidad de un protocolo efectivo y nació la idea de la campaña de denuncia, que tuvo un mayor impacto del que esperaban.

“Cuando esto se vuelve mucho más grande de lo que cualquiera de nosotras pudo haber imaginado, fue como, ok, necesitamos seguir con esto y necesitamos estar bien organizadas”, explica una de las representantes.

Fue así que se integraron como colectivo. Sus integrantes buscan espacios en sus actividades académicas para realizar juntas en las que se prepararan para exponer sus peticiones a las autoridades del Colmex, así como para proporcionar apoyo a víctimas de acoso y violencia, con la idea de “defender los derechos de las mujeres dentro del colegio”.

Unidas Colmex ha recibido el respaldo de la comunidad estudiantil del colegio —algunas estudiantes se han sumado al movimiento—, e incluso de profesoras y de la coordinadora general académica, Laura Flamand, con quien han organizado eventos.

“Definitivamente no es que nos estén rechazando, pero tampoco es que nos estén dando todo el apoyo del mundo. Ni siquiera es que todas las personas del Colmex sepan que existe”, indica una de las integrantes.

Existe dos tipos de miembros del colectivo: uno consiste en simplemente adherirse al grupo aunque la persona no tenga una participación activa y la otra es ser un miembro activo que acude a las juntas, se le asignan tareas y está disponible para alguna responsabilidad.

Logotipos de Unidas Colmex. Imágenes tomadas de: Unidas Colmex / Facebook
Logotipos de Unidas Colmex. Imágenes tomadas de: Unidas Colmex / Facebook

Del mecanismo transitorio al proyecto del protocolo

Días después del #AquíTambiénPasa y ante la presión estudiantil, el Colegio de México dio a conocer un mecanismo transitorio para atender las denuncias de acoso, después de que la Sociedad de Estudiantes también se sumó a la exigencia de un protocolo —a partir de la campaña de las alumnas—, e incluso pidió participar en su elaboración.

Previamente, un día después de la campaña de denuncia, el colegio se comprometió mediante un comunicado firmado por la presidenta del Colmex a elaborar un “Protocolo para prevenir y atender el acoso y hostigamiento sexuales”, tomando en cuenta las normativas de otras universidades.

Sin embargo, el mecanismo transitorio se convirtió en una de las preocupaciones de Unidas Colmex, pues lo consideraban poco claro y desconocido para toda la comunidad de la institución, a pesar de que autoridades académicas sostenían que existía desde hace más de un año.

“El transitorio que nos mandaron no era el mismo que ellos tenían, le hicieron algunos cambios. Era una hoja y era básicamente su compromiso moral de que no pasara y una lista de contactos.

"Es decir, sí existía pero nadie lo conocía, ni siquiera las personas que deberían conocerlo: los coordinadores, directores de centro, juntas de profesores, que son los que lidian con los casos. No lo conocían”, asegura una representante del colectivo.

El documento consta de cuatro páginas en las que se explican los tipos de acoso y proporciona los nombres, correos electrónicos y números telefónicos de oficina de las dos personas encargadas de recibir las denuncias. Sin embargo, no especifica a detalle los pasos a seguir después de la presentación de la denuncia ni las consecuencias o sanciones contempladas para los agresores.

“Si copias en el examen y todos en el colegio sabemos que si copias te sacan, también debería haber un mecanismo claro que diga que, si vas a cometer acoso contra alguien, tienes consecuencias seguras y eso no es tan claro (en el mecanismo transitorio)”, indica otra integrante de Unidas Colmex.

Mecanismo transitorio del Colmex (parte 1).
Mecanismo transitorio del Colmex (parte 1).
Mecanismo transitorio del Colmex (parte 2).
Mecanismo transitorio del Colmex (parte 2).

‘No le estamos dando la vuelta’: presidenta del Colmex

Silvia Elena Giorguli, demógrafa, socióloga y presidenta del Colmex, dice —en entrevista con mexico.com— que la institución está atendiendo la preocupación de la comunidad estudiantil por el acoso y la violencia de género.

“No le estamos dando la vuelta, lo estamos enfrentando”, afirma semanas antes de la publicación del protocolo.

La doctora Giorguli no recuerda cuál fue su reacción cuando se enteró que había denuncias pegadas en distintas áreas del Colmex el 13 de noviembre de 2018, pero asegura que su preocupación es que las alumnas tengan que recurrir a esas vías de denuncia.

“No me acuerdo, pero como cabeza de la institución tienes que generar canales de comunicación para ver todas las preocupaciones de los diferentes sectores y a lo mejor lo que me preocuparía es que uno tenga que recurrir a canales como el hashtag #AquíTambiénPasa porque no hay otros espacios para comunicarlo”.

Reconoce, además, las desigualdades de género al interior de la institución y que el tema estaba ausente.

“El Colegio de México tiene una larga tradición sobre temas de género, pero el género en la vida institucional era algo que estaba ausente”, asegura la primera presidenta del Colmex en 79 años de historia de este centro de estudios.

En 2017, se inició un modelo de igualdad de género en el colegio y se elaboró un diagnóstico cuyos resultados arrojaron que más hombres que mujeres ascendían a cargos altos.

La Maestría en Estudios de Género, por su parte, realizó una encuesta sobre violencia de género que mostró una elevada incidencia de este tipo de violencia tanto dentro como fuera del Colmex.

Silvia Elena Giorguli, presidenta del Colegio de México. Foto: mexico.com
Silvia Elena Giorguli, presidenta del Colegio de México. Foto: mexico.com

El protocolo como ‘extinguidor’

Silvia Elena Giorguli afirma que el protocolo contra el acoso sexual será como un extinguidor —"todo mundo sabe que ahí está y cuando se necesita se usa, pero es de prevención"—, pero también asegura que es necesario ir más allá de esa normativa, con otras acciones.

“Yo creo que el protocolo es la primera parte de toda una serie de acciones que vamos a tener que hacer (...) Hay que socializar todo eso, que la comunidad sepa que esto es acoso, que hay ciertos piropos que rayan en acoso, que hay ciertos acercamientos físicos que rayan en acoso. A lo mejor las partes extremas (de la violencia sexual) nos quedan muy claras. Nos quedan menos claras las partes más grises”, explica.

También considera que la violencia de género al interior de las aulas, por ejemplo: cuando un profesor le da más peso y reconocimiento a la participación de alumno en clase que a la de una estudiante, no se resolverá con el protocolo.

“Ahí viene toda esta otra parte de trabajo y de generar una cultura diferente dentro del colegio y que involucra al salón de clase, al trato con los trabajadores administrativos, al trato con profesores, entre profesores, entre colegas, entre generaciones, y ahí es donde vienen estas otras estrategias que también vamos a ir trabajando a lo largo del tiempo”.

Las sanciones

El “Protocolo de El Colegio de México para prevenir actos de violencia de género y para atender casos de acoso sexual y de hostigamiento sexual”, del cual mexico.com tiene una copia y que fue distribuido entre la comunidad estudiantil, está fechado el 6 de junio de 2019 y consta de 26 páginas.

Está dividido en 9 capítulos y cuenta con un anexo que contiene el catálogo de sanciones previstas en otros reglamentos del Colmex y en las que se basa el documento.

Las sanciones previstas, en caso de que la Comisión Ejecutiva del Protocolo determine que la persona denunciada es culpable, pueden ser desde la amonestación y el condicionamiento o cancelación de becas, hasta la suspensión, el despido y la expulsión del colegio, según se trate de estudiantes, profesores o personal administrativo.

Para llegar a estas sanciones y a otros términos del documento, el borrador del protocolo fue presentado al Consejo Académico, al Consejo de Directores, a la Junta de Gobierno, al sindicato de profesores y también a representantes de estudiantes.

“Hay quien nos dice es que es muy punitivo (es decir, que implica castigos) y hay quien nos dice no es suficientemente punitivo”, detalla la presidenta del Colmex sobre la etapa en que aún se discutía el texto.

Catálogo de sanciones por acoso y hostigamiento sexual en el protocolo del Colegio de México. Imagen: Colmex.
Catálogo de sanciones por acoso y hostigamiento sexual en el protocolo del Colegio de México. Imagen: Colmex.

¿Cómo se atenderá cada denuncia?

De acuerdo con el Capítulo VI del protocolo, la denuncia debe presentarse por escrito a la oficina de la Secretaría General del colegio y debe contener: los datos de la persona denunciada y de quien denuncia, el relato cronológico de los hechos y la firma de quien la presenta.

En casos de “riesgo o urgencia”, la Secretaría General podrá implementar medidas de protección para la víctima, como restricciones para que el presunto agresor no se acerque ni mantenga comunicación con la persona que denuncia.

La Comisión Ejecutiva del Protocolo —conformada por representantes del personal académico, administrativo, de la comunidad estudiantil, así como por el titular de la Secretaría Académica, el titular de la Secretaría Administrativa y dos personas externas expertas en violencia de género— decidirá en un plazo de cinco días hábiles a partir de la presentación de la denuncia si la admite o no para continuar con el proceso.

El siguiente paso será que la persona denunciada será notificada y tendrá cinco días hábiles para responder y presentar pruebas de descargo.

Una vez que es admitida la respuesta, iniciará el proceso de investigación, en la que denunciado y denunciante pueden presentar pruebas testimoniales y otros medios probatorios en un periodo máximo de 15 días hábiles a partir de que se les notifique el inicio de la indagatoria.

Después, la Comisión Ejecutiva del Protocolo tendrá cinco días hábiles para analizar la información y determinará día y hora para llevar a cabo una sesión de deliberación. El resultado será una recomendación que, antes de su implementación, será presentada a la Presidencia del colegio y a una Junta de Profesores-Investigadores.

Una de esas dos instancias “emitirá una resolución que notificará a las partes en un plazo de tres días hábiles y, de no existir elementos jurídicos, administrativos o académicos que impidan su ejecución, tomarán las acciones conducentes para su implementación”, según el Artículo 32 del documento.

En caso de que la comisión considere que no se acreditan los actos denunciados, la Presidencia del colegio notificará a las partes en un plazo de tres días hábiles contados a partir de la emisión de la recomendación.

El protocolo también contempla que la persona acusada pueda presentar un recurso de inconformidad, haya recibido o no sanciones, así como un procedimiento alternativo de solución, en el que la persona denunciante y la denunciada pueden llegar a un acuerdo para poner fin a la controversia con la participación de asesores externos.

‘La lucha es larga’

En su posicionamiento sobre el protocolo, el colectivo Unidas Colmex pide a las autoridades del colegio “fortalecer” el cumplimiento de los compromisos que han adquirido con las y los estudiantes, y se compromete a seguir luchando.

“Aunque reconocemos los espacios de diálogo que fueron creados a partir de la fuerte movilización estudiantil, creemos que es necesario el fortalecimiento del cumplimiento de los compromisos entre las autoridades del colegio y las/los estudiantes. La lucha es larga, pero nuestro compromiso es muy fuerte y seguirá siendo así”, destaca la organización de estudiantes.

A todas las mujeres de la comunidad del Colegio de México y a quienes han sido víctimas de acoso sexual, les dedican un mensaje de solidaridad y apoyo.

"Hacerle saber a toda aquella que lo necesite que nunca está sola. Nunca va a estar sola porque no es la única y, aunque parezca que hay muchísimas barreras y adversidades, hay gente que estamos dispuestas a acompañar y a ayudar y creo que eso es algo muy importante, que se pueden encontrar las formas de conseguir resultados y que no hay nada más importante que la estabilidad emocional y mental y de salud para cualquier persona.

“Sabemos que han sido procesos muy complicados y que puede haber muchísimas barreras en cualquier ámbito y lo hemos visto en el #MeToo. No hay un ámbito en el que no pase. El simple hecho de ser mujer o de tener alguna característica de minoría o de vulnerabilidad ya te genera problemas durante toda tu vida”.