En el marco de la inauguración de la exposición fotográfica “Trabajadores Invisibles”, la presidenta de la Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de México (CDHDF), Nashieli Ramírez Hernández, hizo un llamado al próximo gobierno de la capital “a que incluya a los trabajadores mal llamados ‘voluntarios’ (del servicio de limpia) en su agenda y les brinde condiciones para un trabajo digno”.

Recordó que el pasado 17 de septiembre entró en vigor la nueva Constitución Política de la Ciudad de México, la cual asume como principio el respeto a los derechos humanos; el desarrollo económico, sustentable y solidario con visión metropolitana; la dignificación del trabajo y el salario y la erradicación de la pobreza.

En julio pasado, en mexico.com dimos a conocer las condiciones precarias en que laboran alrededor de diez mil personas empleadas de manera informal en el servicio de limpia de la CDMX —sin contrato, salario fijo, seguridad social o prestaciones de ley— cuyos ingresos dependen de las propinas que la gente les quiera dar por voluntad y de los residuos que ellos separan para luego vender.

Y pese a brindar un servicio público, el gobierno de la ciudad simplemente no los reconoce legalmente como sus trabajadores.

En el mismo evento, Tania Espinosa, de la organización Mujeres en Empleo Informal: Globalizando y Organizando (WIEGO, por su sigla en inglés), solicitó a la administración de Claudia Sheinbaum dotar a estos trabajadores de un contrato, salario y prestaciones. Además demandó que se les incluya en el nuevo programa integral de residuos sólidos que actualmente está elaborando su equipo de gobierno y que una institución independiente elabore un censo para saber cuántos son.

Mientras eso sucede, Espinosa exhortó al gobierno entrante a rechazar “cualquier política de gestión de residuos que tienda a obstaculizar el acceso de los trabajadores voluntarios a los materiales reciclables”.

“Este tipo de políticas pueden ser por ejemplo la incineración de residuos, la privatización del servicio o cualquier otra política de reciclaje que no contemple a los trabajadores voluntarios”, señaló la especialista en derechos laborales.

A través de la lente del fotógrafo documentalista y cineasta Dean Saffron, la exposición muestra la realidad de miles de trabajadores voluntarios de limpia en la capital.

“Me parece importante que la exposición lleve por nombre ‘Trabajadores invisibles’ porque me di cuenta de que la gente ni siquiera voltea a mirarles sabiendo lo importante que es su labor”, señaló Saffron.

Y es que estas personas no solo mantienen limpias las casas y calles de la ciudad, sino que a diario su trabajo de selección sirve para recuperar mil 700 toneladas de materiales que son reincorporados a su cadena de valor, según el Inventario de Residuos Sólidos de 2016.

Uno de los trabajadores retratados es Uriel Rojas Morales, un joven que comenzó a trabajar a los 17 años como ayudante en un camión recolector.

“El día que se descompone el camión desafortunadamente nos vamos sin sueldo y nos arriesgamos a muchas cosas al momento de separar los materiales; yo ya van dos ocasiones que se me clavan las agujas (en las manos)… si aquí nos llega a pasar algo no tenemos quien nos pague las curaciones”, cuenta Uriel, quien a nombre de los trabajadores voluntarios solicitó al nuevo gobierno su apoyo.

“Imagínense qué pasaría si no salieran todos los voluntarios un día a trabajar, entonces yo creo que es importante que nos tomen en cuenta y que volteen a vernos”, dice Uriel.

La exposición permanecerá en el Museo Memoria y Tolerancia, enfrente del Hemiciclo a Juárez, hasta el 25 de septiembre. Si no puedes asistir, también puedes consultar el material en el portal electrónico de WIEGO.