La violencia de género se vive en el hogar y en el espacio público de manera cotidiana, pero hay zonas en las que la situación es peor.

En 17 de las 32 entidades del país se ha declarado al menos una Alerta de Violencia de Género (AVG), un mecanismo que ha resultado poco efectivo ante los niveles de violencia hacia las mujeres. El Estado de México tiene una AVG por casos de feminicidios y otra por casos de desapariciones en ciertos municipios.

A lo largo de 2018, esta entidad concentró el 12.5% de los casos de feminicidio registrado en todo el país. Durante enero, se registraron nueve casos de feminicidio, el 12% de un total de 70 en todo el país, lo que coloca a esta entidad en segundo lugar a nivel nacional por casos totales, solo por debajo de Veracruz, en donde se registraron 10 casos en el mismo mes.

También está entre los tres estados con mayor proporción de desaparición de mujeres que el resto. Puebla, con el 50.6% de los casos; Edomex, con el 46.6%, y Tamaulipas, con 32.5%. La media nacional es de 25.8%.

Te presentamos cuatro testimonios de mujeres que han vivido en el Estado de México y las situaciones que han tenido que enfrentar en su día a día.

Se autoimpone un toque de queda

Ana sale de su casa, en el municipio de Ecatepec, con un tipo de ropa y al llegar a su trabajo, en Naucalpan se cambia los pantalones y los tenis por una falda y zapatos de vestir porque transitar así implica un riesgo.

Diario recorre unos 33 kilómetros, con su mochila, desde el noreste del Edomex y atraviesa la Ciudad de México hasta llegar a Naucalpan.

Andar en falda es un riesgo para Ana, de 31 años, aún cerca de su casa. Aunque su domicilio está en la zona limítrofe con la Ciudad de México, a cierta hora ella se autoimpone un toque de queda.

Ecatepec es uno de los siete municipios en donde organizaciones no gubernamentales buscan que se declare una Alerta de Violencia de Género.

“Es en la entrada (del municipio) y aún así ya no salgo en la noche, como desde las ocho”, narra Ana en entrevista con mexico.com. “Si llego después de esa hora ya no camino del Metro a mi casa aunque la distancia no es tan larga, serán unos 10 minutos caminando”.

El miedo no es infundado. Ecatepec es el municipio con mayor número de reportes —863— por desapariciones en el Estado de México, después de Toluca, con 915 reportes. Nezahualcóyotl tiene 743, según datos de la Fiscalía General de Justicia del Estado de México.

Entre el 1 de enero de 2012 y el 15 de septiembre de 2018, la Fiscalía mexiquense reportó un acumulado de 3 mil 686 mujeres desaparecidas y no localizadas en los municipios de Chimalhuacán, Cuautitlán, Ecatepec, Ixtapaluca, Nezahualcóyotl, Toluca y Valle de Chalco.

‘Jamás volví a cruzar ese puente sola’

Los casos de violencia de género no tienen que llegar a las desapariciones para ser graves. La violencia hacia las mujeres en los espacio públicos en zonas urbanas pueden ser invasivos y traumáticos.

Elidet vivió hace 8 años una experiencia en calles de Ecatepec que no puede olvidar. Mientras cruzaba un puente peatonal, muy cerca de su casa, para tomar una combi hacia su trabajo, un hombre le levantó la falda y le apretó una nalga.

“Jamás volví a cruzar ese puente sola", comentó. A partir de entonces, a pesar de tener 25 años en esa época, le pidió a su papá que la acompañara cada día.

Un mes más tarde se mudó a otro domicilio, aunque tardara más en llegar al trabajo.

"Desde ese entonces, no he pisado Ecatepec (2010)”, asegura Elidet, hoy de 33 años.

‘Vivo con temor’

Monserrat, de 25 años, siempre ha vivido en el Estado de México. Cada día viaja del municipio de Ixtapaluca a Chalco, donde tiene su consultorio como dentista, en casa de sus papás.

Pero ella deja de atender a sus pacientes a las seis de la tarde para llegar a su casa antes de que oscurezca.

“Vivo con temor. Hace poco iba en la combi, se quedó vacía y me entró un pavor que yo ya le estaba enviando mi ubicación a mi hermana (...) andas con mucho miedo, ya no sales con la seguridad de que vas a regresar a tu casa”, asegura la joven de 25 años.

Entre 2016 y 2018, el número de feminicidios en Cuautitlán, Chalco, Chimalhuacán, Ecatepec, Ixtapaluca, Nezahualcóyotl y Toluca se duplicaron. En el primer año se registraron 20 casos, en 2017 hubo 17 y en 2018 la cifra se elevó a 41, de acuerdo con datos del secretariado.

‘Me dolió ver que nadie me ayudara’

Fernanda tuvo que orinarse frente a sus agresores para que no la raptaran. La joven de 26 años relató a mexico.com cómo vivió un asalto en el transporte público en el municipio de Nezahualcóyotl en julio de 2018.

“Se subieron a asaltar y los tipos, no conformes con que nos habían quitado las pertenencias, me querían bajar", recuerda.

“Lo que evitó que me bajaran fue que yo, por el pinche miedo, me oriné”, dijo indignada. “Me dolió ver que nadie me ayudara, trato de entender que las personas no se metan por miedo, pero después de que se bajaron nadie se acercó, nadie dijo nada”.

Cuando Fernanda se bajó del transporte, trató de acercarse a unos policías para recibir apoyo y decirles lo que había ocurrido, pero comenzaron a reírse al verle la ropa mojada.

Después del asalto e intento de rapto, Fernanda tomó terapia y durante un tiempo cambió su forma de vestir y su residencia a la Ciudad de México.

En 2018, Ecatepec fue el municipio en donde se registró el mayor número de casos con 15 feminicidios, seguido de Chimalhuacán y Nezahualcóyotl con nueve casos en cada uno.

“Luego de meses de terapia, toca entender que vestirte como tú te quieres vestir es una manera de luchar contra las personas que están agrediendo tus derechos como ser humano”, asegura la joven.

Plan emergente para detener la violencia hacia las mujeres

El gobierno federal dio a conocer este miércoles un plan emergente para garantizar la seguridad de mujeres y niñas en el país.

La directora del Instituto Nacional de las Mujeres, Nadine Gasman, reconoció que la Alerta de Violencia de Género no ha resultado efectiva como una herramienta para prevenir y disminuir la violencia en el país, por lo que será revisada de la mano de un grupo de expertos.

La serie de medidas incluye desde auditoría a las cifras de feminicidios, violaciones y otros delitos relacionados con la violencia de género hasta una campaña para prevenir la conciencia en los hogares.