La zona metropolitana de Ciudad de México aparece en este mapa bajo una gran mancha roja que se extiende por todo el territorio. Así se representa el problema de la violencia vial hacia peatones y ciclistas que, de 2015 hasta la fecha, han muerto o se han lesionado por el simple hecho de cruzar las calles.

La realización es de RepuBikla, una organización ciudadana que se dedica a registrar los atropellamientos a los usuarios más vulnerables de la vía mediante un sistema propio de minería de datos. El equipo principal está integrado por la geógrafa y activista de la movilidad Céline Jacquin y el desarrollador Leonel Castañeda. También colaboran en el proyecto las asociaciones Transita Seguro, Bicivilízate Michoacan y SEMOVI de Puebla, entre otras.

La iniciativa de mapear las colisiones contra peatones y ciclistas en Ciudad de México –y otras ciudades como Morelia y Puebla– surgió a raíz de un problema reconocido por todos los expertos en movilidad y seguridad vial: la falta de un sistema confiable de recolección de datos que dé cuenta de las personas muertas y heridas por los hechos de tránsito.

OjO AQUÍ:Morir por cruzar la calle: el peligro de ser peatón o ciclista en México

Actualmente, las estadísticas oficiales varían de acuerdo a la institución que las genera, ya sea INEGI, Secretaría de Seguridad Pública (SSP), la Procuraduría General de Justicia (PGJ), el Instituto de Ciencias Forenses (INCIFO) o la Comisión Nacional para la Prevención de Accidentes (CONAPRA).

“Las fuentes públicas tienen lagunas enormes sobre este sector que se mueve en bici y a pie”, afirma Céline Jacquin. “En muchos casos, tampoco son válidas sus metodologías. INEGI utiliza fuentes de hospitales que reciben atropellados, pero no tiene forma de saber dónde sucedió el incidente, por lo que esos datos no sirven para el diseño vial. Es necesario tener una fuente que te dé la mayor cantidad de información”.

El Instituto de Políticas para el Transporte y el Desarrollo (ITDP, por sus siglas en inglés) también analiza dicho problema metodológico en su Informe Visión Cero CDMX. El documento explica que los agentes de la SSP actúan como primeros respondientes en las colisiones, por lo que ellos sí recaban datos como fecha, hora, calles, tipo de vehículo, identidad de personas involucradas y número de muertos y lesionados.

Sin embargo, la SSP no logra acudir a todos los hechos de tránsito ni da seguimiento a las víctimas de las colisiones una vez que dejan el lugar de los hechos. Si los involucrados mueren en el hospital, no quedará registrado en sus estadísticas. La PGJ, por su parte, solo cuenta con los datos de las averiguaciones previas iniciadas por delitos de tránsito, y esto solo sucede en los casos donde haya alguna muerte o se levante una denuncia por lesiones.

El método RepuBikla

Al hacer click sobre cada uno de los puntos en el mapa de RepuBikla, es posible conocer algunos datos sobre el atropellamiento registrado en ese sitio: si la víctima fue un ciclista o un peatón, si era hombre o mujer, si murió o quedó lesionado y cómo fue recabada la información. A simple vista, además, se pueden localizar los cruces más conflictivos.

Twitter es la principal fuente de la base de datos de la organización. Céline Jacquin explica que se decidió así porque esta red es muy utilizada en la zona centro del país, tanto por usuarios como por noticieros y servicios de ambulancias. “A veces no llega un agente vial, pero para un herido puede llegar una ambulancia”, dice la geógrafa, quien además trabaja como Gerente de Investigación de Desarrollo Aplicado en el programa de Ciudades del World Resources Institute.

Mediante un sistema de minería de datos en Twitter, RepuBikla capta de forma automática todos los tuits que incluyan un catálogo de palabras como “atropellado”, “embestido” y otras relacionadas. Según Jacquin, cerca de un 80% de estos tuits están generados por los propios servicios médicos.

“La mayoría de las veces sucede así”, explica Jacquin: “Un ciudadano reporta que vio un atropellamiento y la ambulancia responde para tener más precisión. Hay entre cuatro y siete tuits que corroboran que el hecho sucedió”. Esos datos se vierten automáticamente en una tabla, que es la base de datos de RepuBikla. Traducir esa información en mapas es el último paso del proceso.

Para evitar que se registre dos veces el mismo incidente, el sistema cuenta con un método de limpieza de duplicados. Sin embargo, Jacquin sabe que su fuente también es imperfecta. La especialista calcula que el total de atropellamientos es en realidad 30% mayor: “Seguramente hay muchos más incidentes que no logramos captar nosotros ni nadie”.

A RepuBikla le interesa visibilizar la violencia vial que se ejerce hacia peatones y ciclistas. “Nos importa mucho porque hay demasiados muertos: el objetivo es mostrar que estamos ante una urgencia tremenda”, dice la geógrafa. Su intención es que los materiales generados puedan servir en algún momento como un insumo para la planeación de las calles.

Lo anterior ya sucedió en Morelia, donde Jacquin ha liderado varios talleres de mapeo participativo con activistas de la movilidad. Además de elaborar el mapa de atropellamientos, los colectivos hicieron un levantamiento de datos para trazar un mapa de origen-destino en los viajes en bicicleta. “Gracias a este documento impulsaron una red de ciclovías a nivel metropolitano que ya fue estudiado por técnicos de movilidad, y va a ser construida el año que viene”, cuenta Jacquin.