El gobernador del Estado de Zacatecas, Alejandro Tello Cristerna, anunció que se emitió una Alerta de Violencia de Género para ese estado.

El gobernador informó que la Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia Contra las Mujeres (Conavim) le notificó el 8 de agosto sobre la emisión de la Alerta de Violencia de Género.

La Alerta incluye por ocho resolutivos que el gobierno del estado deberá llevar a cabo para enfrentar y abatir la violencia feminicida en el estado, así como para garantizar a niñas y a mujeres el acceso a una vida libre de violencia.

Estos resolutivos incluyen la puesta en marcha de 17 medidas de prevención de la violencia, que incluyen el establecimiento e impulso de una cultura de no violencia contra las mujeres en el sector educativo público y privado, así como una estrategia para eliminar las conductas violentas de las personas agresoras a partir de la reeducación.

También se ordena al estado de Zacatecas implementar una serie de medidas de seguridad, que incluyen crear y fortalecer módulos de atención inmediata a mujeres en situación de violencia, los cuales deberán trabajar en coordinación con el número de atención a emergencia 911.

Se le ordena contar con una serie de medidas de justicia y reparación que incluyan garantizar el derecho de acceso a la justicia y que se investiguen y resuelvan con la debida diligencia y exhaustividad los casos de violencia contra las mujeres, desaparición de mujeres y niñas y feminicidio, eliminando cualquier conducta o práctica de revictimización.

El 20 de enero de 2017, la Coordinadora feminista Olimpia de Gouges y el Centro Las libres de información en salud sexual región centro A.C hicieron la solicitud de Alerta de Género a la Conavim.

Como antecedentes, indicaron que en el estado de Zacatecas, a finales del año 2007 se inició una ola de violencia cuyo detonante fue el combate sin estrategia en contra del crimen organizado.

Entre los casos mencionados en la solicitud de alerta se recuerda el feminicidio cometido en contra de Claudia N, quien fue rociada con gasolina y quemada viva con 8 meses de embarazo.

De acuerdo con la solicitud de alerta, el caso rompe muchos mitos y estereotipos de género “pues a pesar de su avanzada estado de embarazo, su hermano no se inmuta para dejar en claro que ya no se valora ni el ejercicio de la maternidad que era el único valor social que nos daban como mujeres”.