María Isidra Llanos no puede evitar ver su vida reflejada en la de Cleo, el personaje que interpreta Yalitza Aparicio en la película Roma de Alfonso Cuarón. Para ella, la historia de esa trabajadora del hogar en una familia de clase media durante el gobierno de Luis Echeverría podría ser la suya.

“La realidad sigue siendo la misma desde ese tiempo hasta la fecha. Como trabajadoras del hogar ha sido complicada la falta de seguridad social y (tener) leyes que nos protejan”, dice esta mujer que hace 37 años salió de su natal Puebla para trabajar en Ciudad de México.

Ella ha tenido la oportunidad de ver la película en más de una ocasión. Esta vez en el Centro Universitario de Capacitación Cinematográfica (CUEC), una de las escuelas de cine más importantes de México que forma parte de la UNAM.

Estamos dentro de una sala atmosférica que permite apreciar de mejor manera el sonido. Y es que todo es sonido en el filme: el agua que limpia los patios, las canciones de Juan Gabriel, las olas del mar o la turbina de los aviones que surcan el cielo. Cada sonido nos envuelve y transporta hasta el lugar donde se desarrolla la historia de la protagonista.

“La primera vez que yo vi la película tuve sentimientos encontrados porque en parte viví esa historia. La siguiente vez encontré varias formas de violencia, discriminación y falta de oportunidades. Uno viene de la provincia a la ciudad en busca de mejores oportunidades y se encuentra con peores situaciones”, lamenta María Isidra.

María Isidra llegó hace 37 años a CDMX para trabajar como empleada del hogar
María Isidra llegó hace 37 años a CDMX para trabajar como empleada del hogar

Poco antes de iniciar la proyección, otra trabajadora llamada Norma Palacios agradece a Cuarón y a Aparicio por interpretar a “una trabajadora del hogar que siente el abandono, el engaño, dolor y el amor a la familia”. Norma pide acabar con la discriminación normalizada y estructural que sus compañeras viven a pesar de que su trabajo es fundamental para la vida de millones de personas, que además de su patrimonio les confían el cuidado de sus hijos.

“La discriminación y el maltrato son cotidianos para las trabajadoras del hogar. Somos objeto de humillaciones, groserías, acoso y ofensas sin poder hacer nada por necesidad”

Norma Palacios, trabajadora del hogar

Tanto Norma como María Isidra forman parte del Sindicato Nacional de Trabajadores y Trabajadoras del Hogar (SINACTRAHO), que agrupa a mil 500 personas en Puebla, Baja California, Chiapas, el Estado de México y CDMX.

Termina la función. Algunos espectadores no pueden evitar comentar que lloraron con la historia. Otros reflexionan si algo ha cambiado en los últimos 50 años. Norma y María salen con la esperanza de que las cosas pueden cambiar y deben cambiar. Para ellas, la resolución de la Suprema Corte declarando inconstitucional excluir a las trabajadoras del hogar del régimen de seguridad social es un punto de luz para que su situación mejore.

Esta es la quinta ocasión que el CUEC proyecta Roma. La cinta se transmitirá en Netflix a partir de este viernes 14 de diciembre.

Y la noche de este jueves, hubo una emotiva exhibición en Los Pinos, donde asistentes formaron una larguísima fila para poder experimentar la película que se ha vuelto un fenómeno.