Cuando en 2012 Ana Victoria García fundó su aceleradora de negocios Victoria147, no había un libro que le explicara paso a paso cómo emprender. Seis años después, cuando su aceleradora es reconocida por la Secretaría de Economía y ella se ha consolidado como una de las mujeres más poderosas de México, Ana Victoria García publica Ellas: La historia de emprender contada por mujeres, un híbrido entre historias de vida y libro guía para la mujer emprendedora contemporánea.

“Cuando yo empecé solo había materiales muy técnicos que no me inspiraban”, cuenta en entrevista con mexico.com durante la primera edición del VictoriaFest, un espacio de conferencias y networking para mujeres emprendedoras mexicanas organizado por Victoria147. “Este libro es como una compañera que te cuenta su historia y la de otras mujeres de distintos contextos para que hagas resonancia con alguna”.

En Ellas, Ana Victoria García reúne las historias de un grupo de emprendedoras que han triunfado en diversos sectores comerciales o de conciencia sociales. Pero también son mujeres que han fallado, que se han tropezado y que han dudado antes de levantarse para continuar la lucha. Con orígenes y edades diferentes, lo que estas mujeres comparten son un deseo intenso por lograr sus metas y el compromiso férreo para seguir adelante.

Para García es fundamental dar impulso a las mujeres mexicanas en todos los sectores, especialmente en el empresarial. Por eso fundó Victoria147, una organización enfocada en apoyar a las mujeres a través de educación y capacitación en distintos rubros de los negocios. Es, en cierta forma, una iniciativa feminista que no ondea abiertamente la bandera del activismo pero cuyos fundamentos comulgan con la equidad de género.

“La interpretación que yo le doy al feminismo y cómo lo vivo es que me dedico a impulsar a este grupo”, explica Ana Victoria. “Detecto su valor, reúno los recursos a su alrededor para que puedan brillar en una sociedad donde queda mucho camino por avanzar. No hemos llegado al punto en el que este grupo está siendo pleno y considerado de una manera equitativa”.

La forma en la que Ana Victoria García ve el feminismo y la equidad es lejos de radicalismos que dividan: lo suyo, más que la protesta es la propuesta. “Es hacer algo y que tus acciones sean congruentes para que estas mujeres puedan ser chingonas, salir adelante, brillar, llegar al potencial que tienen sin excluir a los hombres en el camino”, dice. “Es conectar a las mujeres con elementos y actores alrededor de ellas para llevarlas a un punto donde digamos que tenemos igualdad de circunstancias sin caer en la segregación. No es dividir, es unir”, concluye.