Cuando una discusión en redes sociales se va hacia juzgar a una persona por su color de piel o aspecto físico, puede hablarse de racismo y clasismo (la definición de ambos términos no deja lugar a errores); es justo ese tipo de comentarios los que están rondando fotografías y videos de Jesús Ernesto López Gutiérrez, hijo menor de Andrés Manuel López Obrador.

Publicaciones como "Nada más de ver al hijo de AMLO ya me falta mi celular, mi cartera y los retrovisores del carro" o "Yo juraba que el hijo de AMLO era una gordita lencha" son solo ejemplos de lo que puede verse en las redes sociales. Todos aluden a las fotografías más recientes donde Jesús Ernesto aparece con el pelo más largo y con mechones de pelo teñidos (quien haya tenido algún arranque de locura en la pubertad, podrá empatizar con este look).

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El niño de 11 años, a quien llaman "el pejecito" creció bajo el foco de los medios de comunicación que han seguido al tres veces candidato a la presidencia y exjefe de Gobierno de CDMX. Es el cuarto hijo de AMLO y el único que tiene con su actual esposa Beatriz Gutiérrez Müller, y a pesar de que a Jesús Ernesto ya le había tocado vivir una de las campañas electorales de su padre, es ahora cuando más protagonismo ha cobrado.

Después del discurso de celebración por haber ganado la elección presidencial por casi 53% de los votos, las fotos de la familia López-Gutiérrez no han dejado de circular por las redes sociales. Les han criticado por su forma de vestir, por su tono de piel y hasta por su apellido "López", el tercero más común en México según el Instituto Nacional Electoral.

No obstante, entre los memes y las burlas hacia Jesús Ernesto y la familia de López Obrador, también hay comentarios que invitan a frenar las críticas que únicamente tienen que ver con la apariencia física. "Así lucen muchísimas familias mexicanas de gente normal y justo eso es lo que les encabrona", dice el usuario Luis Reséndiz.


Otros más llegan a advertir sobre lo peligroso que puede ser lanzar críticas por la apariencia de una persona.

"Abrazos, no balazos" fue una de las frases más socorridas de López Obrador en su campaña, un mensaje que podríamos recordar ahora que vemos estas fotografías y textos que surgen justo cuando, por medio de la democracia y los discursos políticos, el presidente virtual ha llamado a una reconciliación.