A Marco Antonio Martínez Pérez un día le dijeron que “un verdadero indígena no tiene por qué usar tecnología”. Él, licenciado en administración de empresas y originario de Santa María Ocotepec, Oaxaca, se quedó sorprendido. Atendía el negocio de sus padres y se topó con que tener pago con tarjeta de crédito le quitaba puntos de indígena ante un cliente. “Como si hubiera un indigenómetro”, recuerda Marco Antonio en entrevista.

Esa interacción fue la chispa que los llevó a él y a sus familiares a crear Kumoontun, una aplicación para teléfonos inteligentes con sistema operativo Android (aún no está disponible para iOS) que te enseña a hablar una variante específica de mixe. “Los que vivimos más cerca de la ciudad de Oaxaca nos reunimos los fines de semana y platicamos”, cuenta. “Nosotros estamos hablando la lengua, algunos niños la hablan y otros solamente la entienden. Nos preguntamos ¿de qué forma podemos contribuir para que prevalezca?”.

El idioma que enseña Kumoontun es el ayöök en la variante que habla la familia de Marco Antonio y que comparten con su comunidad: Mixe Alto del Norte de Oaxaca. De acuerdo con el Instituto Nacional de Lenguas Indígenas (INALI), esta es una de las siete variantes de mixe que se hablan en México. “Kumoontun” significa “trabajo colectivo” en este idioma.

Esta aplicación funciona como otras apps de enseñanza de idiomas, con niveles básicos para aprender palabras de ciertas categorías semánticas (alimentos, animales, números, etcétera). En la app puedes ver las palabras representadas con un dibujo y traducidas en ayöök, inglés y español. Además tienen audios para que sepas cómo pronunciarlas correctamente. También puedes practicar el idioma con cuentos en ayöök y en español que ayudan a poner las palabras en contexto.

El proceso para construir la aplicación involucró la digitalización de un acervo escrito y oral que la familia ya manejaba gracias a su trabajo en la organización homónima Kumoontun, con la que impulsan la difusión de la cultura local, incluyendo su lengua y sus expresiones artísticas. Tanto la aplicación como las otras actividades y programas en los que participa esta asociación civil y la familia de Marco Antonio son prácticamente actos de resistencia contra la discriminación y el olvido.

“Aquí en Oaxaca entra mucho como risa o burla que te digan ‘es que hablas como mixe’ cuando quieren decir que hablas feo”, dice Marco Antonio sobre la normalización de la discriminación. “La gente quiere que quien viene de una comunidad indígena no hable bien el español o no tenga un vocabulario amplio. Cuando les decía de dónde vengo, me respondían que no era cierto porque no hablaría bien”.

Resistencia cultural

La castellanización forzada de las comunidades indígenas en México ha sido un proceso histórico de más de 400 años que tiene repercusiones importantes todavía en el siglo XXI. Para comunidades como la de Marco Antonio Martínez, la prohibición de hablar en su propia lengua en el entorno escolar a mediados del siglo XX propició que al menos una generación creciera con la noción de que su identidad era mala. “Entraba este tema de querer borrar un México que parecía atrasado o rezagado y como parte de esta mejora o innovación la meta era abolir o terminar con las lenguas indígenas”, dice Marco Antonio. “(Los niños de esa época) crecieron pensando que era malo y no se lo enseñaron a sus hijos; salieron de sus comunidades y por el temor a enfrentarse a esta discriminación, lo van olvidando y se va perdiendo”.

Con Kumoontun, Marco Antonio y su familia esperan tener un impacto positivo y contribuir a que los más jóvenes retomen el interés por la lengua y que los mayores también sientan ese cobijo. “La gente está tomando unos talleres para manejar la computadora y escribir sus oficios, un correo electrónico. Están aprendiendo algo nuevo, algo diferente y no está peleado por supuesto con la identidad”, explica el licenciado en administración de empresas. “No por aprender a manejar una computadora eres menos indígena. Creo que es un poco de lo que pueden visualizar ahorita y que vean que su lengua está guardada en algo que va a permanecer siempre”.

Además de la aplicación Kumoontun, esta organización publicó un audiolibro de cuentos en español y ayöök a través de la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI) y tienen un perfil en Soundcloud al que suben audiocuentos.

Las personas detrás de Kumoontun están conscientes de que en su comunidad y en otras hay pendientes temas de infraestructura, educación y alimentación que también requieren atención, pero confían en que el aporte que hacen a través de Kumoontun sea significativo, pues no se trata de un proyecto asistencialista llegado desde fuera. “Normalmente los proyectos o programas que han venido a ‘reforzar’ el tema de las lenguas han sido propuestas externas”, dice Marco Antonio. “En esta ocasión salen desde las comunidades, con los hablantes, con los que vivimos ahí”.

Kumoontun nace en un momento propicio en que las culturas indígenas comienzan a apoderarse de los reflectores gracias a representantes artísticos como las actrices mixtecas Yalitza Aparicio y Nancy García (Roma), la soprano mixe María Reyna o la Orquesta Mixteca Pasatono. “Con este tipo de espacios ya se habla de las culturas indígenas en plural, de las lenguas indígenas”, reflexiona Marco Antonio. “Todo este movimiento es para decir que no se nos tiene que meter en una canastita (como si fuéramos lo mismo). Representamos naciones dentro de una misma nación que es México, cada uno desde su trinchera”, concluye.