Cuando una mujer resulta embarazada, cuando la violan, cuando denuncia acoso sexual o incluso cuando es víctima de feminicidio, la percepción social suele ir acompañada con una dosis de juicio a la víctima.

Las mujeres en México perciben que el simple hecho de ser mujer es uno de los principales motivos de discriminación, seguido de la apariencia y las creencias religiosas.

Después de la población afrodescendiente, las mujeres son el sector que mayor discriminación percibe en el país, en un 48% por ciento de los casos.

En contraste, los hombres quienes perciben discriminación por su apariencia, su forma de hablar o la edad.

Los prejuicios de la sociedad mexicana se reflejan por primera vez en la encuesta Nacional sobre discriminación que dio a conocer esta semana el Inegi, Conapred, la UNAM y la CNDH.

En la mayoría de la predisposición de los casos, las mujeres tienen ligeramente menor prejuicios que los hombres, pero aún así, el 21% cree que las mujeres deben de ayudar en las labores del hogar más que los hombres. Los estados donde más fuerte es este prejuicio son Chiapas, Michoacán, Campeche y Tabasco.

Al menos una de cada 10 cree que algunas mujeres que son violadas es porque provocan a los hombres.

La delincuencia y la violencia hacia las mujeres son los problemas más graves para este sector de la población.

Ser mujer en el caso de la población indígena es el factor de mayor discriminación para este sector, por encima de la edad o la creencia religiosa