El cine, como muchas otras ramas de la industria del entretenimiento, ha sido un espacio que históricamente reproduce roles de género en sus procesos de creación. Para combatir la noción de que las mujeres no pertenecen a los puestos de poder en la industria del cine nace desde una trinchera mexicana: la Muestra de Video Feminista de América Latina y el Caribe, que se llevará a cabo del 5 al 8 de diciembre de 2018 en cinco sedes de la Ciudad de México.

Organizada por las colectivas feministas Insubordinadas y Tequio Violeta, esta muestra busca acercar la producción audiovisual a las mujeres de las periferias y darle visibilidad a las creadoras que por distintas razones se han quedado al margen de la industria. “Nos dimos cuenta de que en el cine hay una gran ausencia de la participación de las mujeres en los puestos de dirección o producción”, cuenta en entrevista Esmeralda Martínez, integrante de Insubordinadas. “Existen una serie de marginaciones que viven las mujeres para que queden fuera y queden segregadas de esa participación para esos puestos en la industria y también para la producción independiente”.

De acuerdo con Esmeralda Martínez, las limitantes que impiden a las mujeres tomar el control de las narrativas audiovisuales son diversas pero todas son producto de un sistema patriarcal y capitalista. Hay desde “la construcción social de que las mujeres que no saben usar las tecnologías o que no son racionales” y por lo tanto no pueden dirigir, hasta “un montón de filtros para entrar a las escuelas, las universidades que son sumamente caras en el país”.

Para Insubordinadas y Tequio Violeta, esta muestra es una oportunidad para darle visibilidad a mujeres que “están produciendo cosas bien padres como documentales, experimentales, ficción y que nadie las está reconociendo”, agrega Esmeralda. La idea de abrir la convocatoria más allá de México responde a la necesidad de ampliar la red de apoyo entre mujeres no solo de las periferias urbanas, sino de las periferias conceptuales y geográficas. “Son muchísimas cosas las que están dejando fuera a todas las mujeres, pero además son más los filtros para mujeres latinoamericanas”.

Programación feminista

La Muestra de Video Feminista de América Latina y el Caribe tendrá cinco sedes en la Ciudad de México: dos espacios en el Centro Histórico (Museo de la Mujer y Centro Cultural de España en México) y tres en un cinturón periférico de la Ciudad de México (La UAM Xochimilco, en la alcaldía de Coyoacán; Hacklab Feminista La Chinampa, en la alcaldía de Tláhuac; y El Banco, en Ecatepec, Estado de México).

“Tenemos críticas a la centralización de todos estos eventos por parte de las instituciones educativas y sitios a los que siempre van las élites”, dice Esmeralda Martínez acerca de incluir en su programa a dos centros culturales y un espacio universitario más bien institucionales. “Consideramos que son espacios estratégicos y que al final van a permitir que muchas más personas se acerquen a conocer el trabajo de estas compañeras”.

Entre las actividades habrá proyecciones, talleres y conversatorios, todos orientados a reivindicar el lugar de la mujer en la producción audiovisual y no solo en la cinematográfica. “Creemos que también es importante reivindicar la producción que no necesariamente es cinematográfica pero que sí transmite a partir de la imagen en movimiento y formatos más experimentales, como el videoarte y el videoperformance”, explica Esmeralda. “Nos parece que es importante dentro de una lógica de cine autogestivo y anticapitalista que es el carácter que queremos darle”.

Los ejes temáticos que explorarán los títulos de esta muestra están profundamente vinculados a su origen feminista y combativo: Violencia contra las mujeres, Empoderamiento de la mujer, Movilización social, Diversidad cultural y etaria, Defensa de los comunes y Cuerpo y sexualidad.

La Muestra de Video Feminista de América Latina y Caribe es autogestiva y anticapitalista, de modo que es organizada y operada completamente por las colectivas y por voluntarias que todavía pueden sumarse a esta labor.