La Negrada es la primera película mexicana donde todos sus actores son afromexicanos.

Jorge Pérez Solano (Espiral, 2008 y La Tirisia, 2014) visitó la costa de Oaxaca y se dispuso a hacer un casting de “no actores” para su película. Hizo base en Chacahua, cerca de Collantes, localidad de Pinotepa Nacional, Oaxaca, donde la mayor parte de la población es afromexicana.

Se acercó y hubo quien no permitió que le tomara fotos por la desconfianza de quienes antes se han acercado con la promesa de ayudarlos y nunca vuelven.

“Yo no le creí”, comenta Felipe Neri Corcuera, campesino de 52 años. “Pensé que no se iba a hacer. Tantas veces lo han engañado a uno”, cuenta en entrevista con mexico.com.

Pero al año, Solano regresó con la fotografía de Neri preguntando dónde vivía esta persona.

"Lo llevaron derecho a mi casa. Ya me comenta y comenzó a darme miedo porque yo no soy actor”, dice el protagonista de La Negrada.

La historia trata de Neri, un hombre casado con Juanita, con quien tiene una hija. A la vez, tiene una amante con quien tuvo tres hijos. Las dos mujeres saben de la existencia de la otra, sus hijos se conocen y están conformes con esa situación.

La historia está basada en Cuijla, Esbozo etnográfico de un pueblo negro, de Gonzalo Aguirre Beltrán, que aborda el tema social del queridato, el hecho de que un hombre tuviera varias mujeres como cónyuges con el conocimiento de todos, una costumbre hasta mediados del siglo pasado en una pequeña localidad de Guerrero.

El tema es el eje para hacer visible a la población afromexicana, en un ambiente impecable de las costas más vírgenes de Oaxaca y con una espléndida fotografía a cargo de César Gutiérrez Miranda.

África en México

Desde hace más de 200 años, los españoles trajeron a población de África en condiciones de esclavitud para labores forzadas y muchos de ellos se quedaron en las costas del Pacífico mexicano.

El Inegi contabilizó 1.3 millones de afromexicanos en su Encuesta Intercensal 2015. Esto es, que uno de cada 100 mexicano no es indígena, ni mestizo, ni blanco, es negro. Nunca antes habían contabilizado a este sector.

Las estadísticas de Inegi revelan que las condiciones de bienestar, servicios de salud e infraestructura de los municipios donde la mayor parte de su población es afromexicana están por debajo de la media nacional.

Guerrero es la entidad que tiene la mayor proporción de afrodescendientes, con 6.5%; le siguen Oaxaca con 4.9% y Veracruz de Ignacio de la Llave que registró 3.3%, según la Encuesta censal de Inegi 2015.

El proyecto de Pérez Solano es visibilizar a este sector de la población y que sean reconocidos como minoría para poder tener acceso a mayores recursos y mejorar su calidad de vida.