Durante cuatro décadas Laxmi Narayan Tripathi combatió las leyes conservadoras indias. Ahora ella y decenas de otros transgéneros han podido sumergirse como colectivo en las aguas sagradas del norte de India durante el festival religioso Kumbh Mela.

Unas abluciones que marcan una nueva etapa en su combate por los derechos de los transgéneros (hijras en India), estimados en dos millones de personas en el país.

Su organización religiosa, el Kinnar Akahara, participa por primera vez como grupo en esta peregrinación en Allahabad (Uttar Pradesh) que congregará a decenas de millones de personas hasta su clausura el 4 de marzo.

Vestidas con túnicas de color azafrán y saris rojos, los hijras se sumergieron en la confluencia de las aguas de los ríos Ganges y Yamuna en medio de una nube de ascetas que cantaban himnos religiosos.

Según la religión hindú, la inmersión en estas aguas purifica los pecados.

“Para nosotros esta participación quiere decir que la sociedad nos acepta. El creador está en nosotros y cuando nos muramos volveremos a él. Nuestras puertas están abiertas a todos”, declaró Laxmi Narayan Tripathi a unos periodistas la semana pasada.

Los hijras suelen vivir marginados. Muchos se ven obligados a prostituirse, a mendigar o a realizar trabajos precarios.

Durante siglos, los hijras ocuparon un lugar particular en la vida de los indios, que sentían por ellos cierto respeto entremezclado con temor. A ellos recurrían por ejemplo para celebrar los nacimientos.

El Tribunal Supremo de India los reconoció oficialmente como tercer género en un veredicto histórico en 2014. La misma corte despenalizó la homosexualidad el año pasado.

El Kinnar Akahara dirigido por Laxmi Narayan Tripathi, de 40 años, no es reconocido por los otros grupos tradicionales y participa por su cuenta.

El objetivo es “mostrar el buen camino a la próxima generación y asegurarse de que no tenga que enfrentarse al estigma y a la discriminación que nosotros tuvimos que afrontar”, declaró Pavitra Nimbhorker, un directivo del grupo.

Casi 100 millones de hindúes, según los organizadores, participarán en el Kumbh Mela, un festival incluido en 2017 por la UNESCO en la lista del patrimonio inmaterial cultural.