Si tú crees que le pagas lo justo a alguien que va a hacer la limpieza a tu hogar, es probable que la empleada no lo perciba así.

Nueve de cada 10 mujeres que se dedican al trabajo doméstico remunerado considera que su trabajo es poco valorado por la mayoría de la gente, según la Encuesta Nacional sobre Discriminación (Enadis) 2017 dada a conocer este lunes por Inegi, Conapred, la CNDH y la UNAM.

Un 87% por ciento de ellas ha trabajado sin prestaciones laborales. Piénsalo, no tienen derecho a vacaciones pagadas, aguinaldo, seguro de gastos médicos, ni seguro laboral, tampoco cotizan ante el IMSS ni el Infonavit, lo que dificulta sus probabilidades de acceder a un crédito de vivienda o a una pensión para su retiro.

Además, una de cada tres considera que tiene malas condiciones laborales.

La presidenta del Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred), Alejandra Haas, dijo que “la igualdad en México, que por mandato constitucional debería de ser el centro de nuestra democracia, resulta ilusoria”, pues una de cada cinco personas ha sido discriminada en el último año.

“No hay igualdad en México. No la hay para las mujeres, y menos para las mujeres que además son trans ni para las adultas mayores”, dijo.

Por primera vez, la Enadis incluye grupos de la población especialmente vulnerables, como las empleadas domésticas, así como preguntas que reflejan los prejuicios de la población en México.

Ocupan uno de los grupos de la población con mayor percepción de discriminación, pues seis de cada 10 consideran que sus derechos se respetan poco o nada.

El reconocimiento de los derechos de las empleadas domésticas es uno de los grandes pendientes del Estado mexicano, pues no ha ratificado el convenio 189 de la Organización Internacional del Trabajo para homologar la legislación y hacerlas sujetas de derechos.

Colectivos feministas impulsaron este año la campaña #EmpleoJustoEnCasa, con el fin de visibilizar las condiciones en las que trabajan 2 millones de personas, de las cuales, el 95% son mujeres, según cifras de la Enut 2014.

La Encuesta es “poderoso un llamado a la acción”, dijo Haas, pues la discriminación que no se atiende se convierte en erosión social, en limitación de derechos, desigualdad y en violencia.