A finales de agosto, la telenovela Mi marido tiene más familia mostró la salida del clóset de uno de sus personajes adolescentes, Temo López. Durante meses, los avances de este programa han sugerido que más adelante en esta temporada Temo (Joaquín Bondoni) y Aristóteles Córcega (Emilio Osorio) revelarán sus verdaderos sentimientos uno por el otro y se convertirán en pareja.

Como Bennifer y Brangelina, la probable pareja televisiva fue bautizada por su intensa base de seguidores como Aristemo. Diariamente, la comunidad online de fans de Aristemo vota una frase para hacer trending topic durante la transmisión de Mi marido tiene más familia. Generalmente entran a los primeros 10 lugares en Twitter de México, aunque los fans van más allá de las fronteras de este país.

Aunque los escritores de Mi marido tiene más familia están conscientes de la responsabilidad que tienen al escribir a estos personajes, no siempre pueden presenciar el impacto de sus palabras. “Esa clase de mensajes tan poderosos son los que se necesitan para que menos gente se sienta sola y ‘anormal’”, dice Elías, fan de Aristemo. “Están entregando un mensaje de amor e inclusión y mostrando que todos somos personas, más que etiquetas”.

¿Cómo fue que una pareja de telenovela despertó este nivel de afecto en tantos seguidores? Platicamos con algunos de los fans más comprometidos para que nos explicaran qué significa para ellos la existencia de Aristemo en pantalla.

Elías, 18 años, administrador de @AristemoF

“Conocí a Aristemo por una promo que vi en YouTube y me llamó mucho la atención que en una novela familiar se fueran a tocar ese tipo de temas”, cuenta Elías en entrevista desde Uruguay. A él lo que más le atrapó de la telenovela fue que Aristóteles y Temo están escritos sin caer en clichés ni estereotipos. “Son muy humanos, cercanos y es fácil sentir empatía y verte reflejado en ellos”.

Para él es significativo que Aristemo tenga un espacio en televisión porque inspira a otras personas a enfrentar sus miedos. “Estas historias son muy importantes y merecen ser contadas. Mucha gente ya comenzó a salir del clóset gracias a la novela y eso es algo maravilloso porque significa que van a poder vivir más libres y en paz con ellos mismos”.

Elías pertenece a la comunidad LGBT, de modo que la historia de Aristemo le afecta de manera particular. “Me hubiera encantado que en mi etapa de autodescubrimiento mostraran en televisión, como hacen ahora, que mi orientación sexual no tiene nada de malo y soy completamente normal, como cualquier persona”.


Andrea, 16 años, administradora de @AristemoFans

“A México le hacía falta una historia así, pues la principal televisora mexicana siempre ha sido bastante limitada en esos temas”, reflexiona Andrea, de 16 años, quien a través de la cuenta @AristemoFans impulsa tendencias sobre la serie en Twitter. “Es un medio desde donde se puede hacer un cambio en la sociedad de nuestro país. Mostrarlo de la manera natural que es crea conciencia y aceptación en personas adultas o en niños que apenas están formando sus ideas”.

Aunque ella no se identifica dentro del espectro LGBT+, se da cuenta de la importancia que tiene para esa comunidad la presencia de historias como esta en televisión. “Los ayuda a verse identificados y darse cuenta de que no están solos y no están mal”, cuenta. “Historias así los ayudan a armarse de valor para vivir libremente sin importar lo que digan los demás”. Personalmente, la telenovela le ha servido como argumento audiovisual para explicarle a sus amigos y familia por qué defiende todo tipo de amor.

Keren, 17 años, @Kerenfangirl

Para esta adolescente, ver el proceso de cómo Temo se descubre a sí mismo ha sido lo más interesante. “Me enamoré de la complejidad y realismo que le dieron al personaje de Temo. Él ya sabe que es gay pero no sabe cómo decírselo a su familia”, explica en entrevista. “Por otra parte está Aristóteles, con un proceso diferente, que nunca ha mostrado atracción por alguien más y todavía no descubre sus gustos”.

Ale, 19 años, @maeidolsx

“Jamás había visto una novela con jóvenes homosexuales”, dice Ale. Para ella una de las consecuencias más entrañables de pertenecer a este fandom es la interacción con los creadores de la telenovela. “El diálogo entre actor-fan y escritor-fan ha sido incondicional. Como fandom hemos hecho peticiones y nos han hecho caso, eso me pone muy feliz porque significa que estamos rompiendo barreras, estamos haciendo que nos escuchen”, agrega Ale, quien está muy agradecida con el productor Juan Osorio y con el escritor Santiago Pineda.

Maricela, 26 años, @hsjbsykes

La mayoría de los fans con los que conversamos llegaron a esta telenovela a partir de la segunda temporada y de la aparición de Temo López. Sin embargo, Maricela está aquí desde la primera temporada (Mi marido tiene familia), porque ya le parecía una novela poco convencional para Televisa (“la pareja protagónica ya estaba junta” y “muestra a las familias tal y como son”).

“Ari y Temo representan a millones de chicos que viven esto”, cuenta en entrevista. “Temo representa a los chicos que tienen definida su sexualidad pero temen mostrarse por el qué dirán; sufren y nadie se da cuenta. Ari es el caso de los chicos que todavía no saben bien qué quieren pero poco a poco lo descubren”.

Maricela se identifica como heterosexual, pero encuentra inspiración en Aristemo para otras áreas de su vida. “Es valentía, vencer tus medios, poder ser libre, feliz y aceptado. Todos somos vulnerables y así como Ari y Temo tenemos que luchar por ser nosotros mismos”. Para ella, también es importante aprender de esta telenovela y abrir la mente y los oídos en caso de que un hermano, amigo o pariente esté pasando por una situación así. “La gente tiene que ver que son personas normales y aprender a no juzgarlos y respetarlos. Tienen que entender que las personas que pasan por esto necesitan de nuestro apoyo para ser felices”.

Ilse, 21 años, @AboutFangirling

Aristemo es un paso adelante, de acuerdo con Ilse. “Estas historias necesitan ser contadas en televisión abierta, porque desgraciadamente vivimos en una sociedad muy cerrada y llena de prejuicios”, cuenta en entrevista. “Es necesario que las nuevas generaciones se den cuenta de que no hay nada de malo con tener preferencias distintas de lo considerado ‘normal’”.

Una consecuencia feliz de este fandom sería que la historia de Aristemo “le abra las puertas a otras historias LGBT+ en la televisión mexicana y que sean tratadas con el respeto que merecen. La sociedad está cambiando y es momento de que las cadenas televisivas también lo hagan”, concluye.