La periodista Lydia Cacho, quien denunció en 2004 una red de pederastia en la que formaban parte empresarios y políticos, recibió una disculpa por parte del Estado mexicano por las violaciones a los derechos humanos a la libertad de expresión, libertad y seguridad personales, a no ser sometida a torturas, a la no discriminación en razón de género, y acceso a la justicia.

La disculpa la ofreció en voz del Subsecretario de Derechos Humanos, Población y Migración de la Secretaría de Gobernación, Alejandro Encinas, por una resolución emitida por el Comité de Derechos Humanos de la ONU y se comprometió con la sanción de todos los responsables y las garantías de no repetición.

A la periodista Lydia María Cacho Ribeiro, le ofreció a nombre del Estado mexicano, una disculpa pública por los siguientes actos:

La violación a sus derechos humanos en el marco del ejercicio del derecho a la libertad de expresión.

  • Por la detención arbitraria de la que fue sometida por diversas autoridades del Estado mexicano, derivada de la acusación de los delitos de difamación y calumnia, por parte de la autoridad.
  • Por la utilización de la tortura como instrumento de investigación, intimidación y castigo de que fue objeto por parte de diversos agentes del Estado mexicano, durante su detención, así como por la violencia y discriminación que sufrió en razón de su género durante este proceso.
  • Por la impunidad y corrupción alentada por instituciones de los diferentes órdenes de gobierno, que le impidieron acceder de manera pronta, imparcial y efectiva a su derecho a la verdad y a la justicia.

“Comparto con usted la indignación respecto al daño generado de quienes debieron protegerla y no lo hicieron, por lo que investigaremos a las autoridades y a los agentes del Estado que incurrieron en estas acciones, por colusión u omisión, y que permitieron que sucediera este tipo de actos y que no fueran castigados”, dijo Encinas.

OJO AQUÍ: La ONU resuelve que el Estado mexicano violó los derechos de Lydia Cacho

En el acto público, estuvieron presente la secretaria de Gobernación; Marcelo Ebrard, Secretario de Relaciones Exteriores, Olga María Sánchez Cordero, secretaria de Gobernación y ministra de la Corte en retiro.

“En aquel entonces, mucha gente me tiró a loca”, dijo Lydia Cacho. “Han pasado casi 14 años. No lo logramos, pudo más la fuerza de los criminales que la honestidad de la prensa, la valentía de las niñas y niños víctimas y mis esfuerzos acompañados de la solidad social invaluable".

“Pocas veces tenemos la oportunidad de escuchar la voz de los autores intelectuales de uno o varios crímenes, cómo planean y solidifican la colusión entre servidores públicos de los más altos niveles(...) hasta llegar a ordenar a un policía o un militar que viole, torture, desaparezca, asesine o encarcele a una persona inocente”, dijo la periodista en su discurso.

Al reproducir la conversación entre el gobernador Mario Marín y el empresario Kamel Nacif dijo que ese era el gran valor de esa prueba.

El pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación anuló en 2006 esa grabación como prueba, y sin ellos, se determinó que no se pudo comprobar la violación grave de derechos humanos, por lo que no se pudo llevar a juicio al entonces gobernador Mario Marín y la llevó a buscar justicia ante instancias internacionales.

Para la organización en defensa de la libertad de expresión Artículo 19, “es un punto de partida, no de llegada”

“Resulta urgente que el Estado mexicano adopte medidas de carácter estructural para revertir el patrón de agresiones contra periodistas y personas defensoras de derechos humanos en México, así como erradicar la impunidad concomitante”, informó la organización a través de un comunicado.

también estuvieron presentes la directora Regional de ARTICLE 19, Ana Cristina Ruelas; el represente Adjunto en México de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Jesús Peña, y el representante del Gobierno de México ante las Naciones Unidas, Juan Ramón de la Fuente.

Así secuestraron y torturaron a la periodista Lydia Cacho

La periodista Lydia Cacho fue detenida el 16 de diciembre en 2005 en el Centro Integral de Atención a la Mujer en Cancún, Quintana Roo, por 10 hombres: cinco empleados del empresario textilero Kamel Nacif, y cinco agentes de la policía judicial de Quintana Roo.

Esto ocurrió nueve meses después de que Cacho publicó el libro “Los demonios del edén”, donde documenta una red de explotación sexual infantil de la que formaron parte empresarios y políticos, entre ellos, Nacif y Jean Succar Kuri —sentenciado a 112 años de cárcel—, quienes eran amigos del entonces gobernador de Puebla, Mario Marín, y uno de ellos la demandó por difamación.

A partir de esta denuncia, se abrió una averiguación previa, la cual no le fue notificada y se giró una orden de aprehensión en su contra por ese delito.

Fue detenida y trasladada de Quintana Roo al estado de Puebla en un viaje que duró 20 horas y en el que fue objeto de tortura psicológica, tocamientos, amenazas de muerte, violencia verbal y física hasta que fue presentada a la Procuraduría General de Justicia en Puebla durante el gobierno del priista Mario Marín.

Lydia logró salir después de pagar una multa de 70 mil pesos, pero continuó el proceso de difamación. Con ello, un camino legal en el que la periodista también denunció a los servidores públicos.

El caso llegó a ser atraído por la Suprema Corte de Justicia de la Nación, pero desechó pruebas clave, como la conversación entre el gobernador de Puebla, Mario Marín, y el empresario Nacif, por tratarse de grabaciones sin su autorización, y determinó que no hubo violaciones graves de derechos humanos contra la periodista. Una vez agotados los recursos de justicia en México, Lydia acudió a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

En dichas grabaciones, se revelaba cómo Nacif agradece al entonces gobernador de Puebla por haber detenido a Lydia Cacho.

Maldonado explicó que el caso debe ser un parteaguas para fortalecer el Mecanismo de Protección a Periodistas y fortalecer a las Fiscalías encargadas de investigar delitos contra la libertad de expresión.

La organización Reporteros Sin Fronteras informó en 2018 que México es el tercer país más peligroso en el mundo para los periodistas, después de Afganistán y Siria, luego de que el año pasado nueve fueron asesinados.

Marín solo fue visto públicamente cuando entregó e poder en 2011 a Rafael Moreno Valle, sucesor como candidato de la oposición en Puebla.

Aquí transcribimos la conversación telefónica que la Corte no tomó como elemento de prueba por haberse realizado sin el conocimiento de los involucrados: el gobernador de Puebla, Mario Marín y el empresario Kamel Nacif, llamado el rey de la mezclilla. La dio a conocer por escrito el diario La Jornada y otros medios como el programa de Carmen Aristegui en W radio, en febrero de 2006.

La conversación entre Kamel Nacif y Mario Marín

-Quihúbole, Kamel.

-Qué paso, mi góber precioso?

-Mi héroe, chingao.

-No, tú eres el héroe de esta película, papá.

-Pues ya ayer le acabé de darle un pinche coscorrón a esta vieja cabrona. Le dije que aquí en Puebla se respeta la ley y aquí no hay impunidad y quien comete un delito se llama delincuente. Y que no se quiera hacer la víctima y no quiera estar aprovechando para hacerse publicidad. Ya le mandé un mensaje a ver cómo nos contesta. Pero es que nos ha estado jode y jode, pues que se lleve su coscorrón y que aprendan otros cabrones y otras.

-Ya sé, y es que estos cabrones siguen sacando mamadas y mamadas. Pero yo hice una declaración. Fui a la televisión.

-Ah, qué bueno. ¿Allá en México o acá en Puebla?

-Aquí, pero dijeron que la iban a mandar allá. Salió aquí. Y yo en el Milenio le dije, si lo quieres leer, le dije, pus al señor gobernador no le tembló la mando.

-Ni nos tiembla ni nos temblará.

-Pinche bola de ratas. ¿Qué han hecho? Qué asquerosidad es esto, ¿eh?

-No, se sienten Dios en el poder.

-Así es. Yo te hablé para darte las gracias. Sé que te metí en un problema pero...

-No'mbre, a mí me gustan esos temas. Coincido contigo en que, jijos de la chingada, en esos temas... digo... no somos santos, desde luego, pero si alguien tiene pruebas que las presente. Y si no que se calle la boca.

-Oye, pero en algo tan vergonzoso, mi distinguido. Porque es vergonzoso.

-Así es.

-Y yo para darte las gracias te tengo aquí una botella bellísima de un coñac que no sé adónde te la mando.

-Pues a Casa Puebla.

-Yo te la quería dar personalmente, pero estás todo ocupado.

-Mándamela a Casa Aguayo, para echármela.

-¿Te la vas a echar? Pues entonces te voy a mandar dos, no una.