Para el 2020, la depresión será la segunda causa de discapacidad en el mundo, según la Organización Mundial de la Salud. En México y otros países en vías de desarrollo podría convertirse en la número uno. ¿Cómo se ve el panorama actual en México, un país en el que más del 8% de su población padece depresión? El maestro en Economía Daniel Isita creó un mapa de la depresión en este país y lo compartió en redes sociales, dándonos un vistazo a la geografía de esta condición.

Daniel Isita, profesor de economía en el ITESO en Guadalajara, utilizó bases de datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) para mapear tres variables comprendidas entre el 2014 y el 2017 en México: la tasa de depresión por cada 100 mil habitantes, la tasa de decesos por suicidio y la tasa de presencia de anorexia y bulimia nerviosa. La fuente de la base de datos publicada por el INEGI son los Anuarios de morbilidad 2014-2017 de la Dirección General de Epidemiología de la Secretaría de Salud.

De acuerdo con los mapas compartidos en redes sociales por Daniel Isita, los estados del norte y occidente del país (así como la Ciudad de México) son los que presentan la tasa más alta de depresión y ansiedad. “Me llamó mucho la atención que a la gente le sorprendió el caso de Chihuahua, Durango, Aguascalientes, sobre todo a los que son oriundos”, explica Isita en entrevista. “Nuevo León salió en la tendencia media, Jalisco también, pero se ve que el norte y occidente es más intenso el color”.

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Cada mapa muestra un panorama distinto. Si bien los estados que registran más casos de depresión son Chihuahua, Durango, Aguascalientes y la Ciudad de México, no necesariamente coinciden con la tasa más alta de suicidios, que está en Chihuahua, Jalisco, Guanajuato y el Estado de México. Por otro lado, las tasas más altas de anorexia y bulimia están en Baja California, Sonora, Tamaulipas y Colima. Cabe mencionar que tanto la anorexia como la bulimia son trastornos de conducta ligados a un tema de género, pues se estima que el 90% de las personas que los padecen en México son mujeres.

Para Daniel Isita, podría haber una relación entre geografía y depresión en términos económicos, pues las tasas más altas se presentan en centros urbanos cuyo estilo de vida está vinculado a problemas de ansiedad y depresión. Sin embargo, agrega: “Los datos se quedan cortos y por eso tampoco me gusta mucho hablar de ellos. Lo interesante sería verlos a un nivel más desagregado, porque ese tipo de variables responden mucho a un contexto urbano. La hipótesis sería que mientras más urbano sea el municipio, más alto podría ser el índice. Aquí estamos hablando a nivel estatal, entonces no es muy justo ese índice”.

¿Subestimamos la tasa de depresión en México?

Los datos deben leerse con cautela, pues aunque la fuente de información es la misma Secretaría de Salud, la base no deja en claro cómo fue que se hicieron estas mediciones. “Es una tasa por cada 100 mil habitantes. Creo que el estado que más personas con depresión tenía era como 300 o 400 y estamos hablando de menos del 1% de la población. Creo que está sumamente subestimado, creo que la tasa de depresión debe ser mucho más alta, pero no tengo fundamentos para asegurarlo”, dice.

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Otra de las razones por las que es difícil asegurar que estos datos sean determinantes en tanto al registro de la salud mental en México es porque el tema es todavía un tabú para muchas personas. “Es difícil que el usuario responda con la verdad a ejercicios como las encuestas del INEGI, en especial porque son temas delicados”, agrega el politólogo. “Normalmente cuando le preguntan a alguien si está deprimido, la gente suele responder que no aunque lo esté”.

Aunque no se trate de mapas definitivos de los trastornos de salud mental en México, estos ejercicios de estadística y visualización de datos ayudaron a abrir una conversación en línea sobre la depresión y sus efectos sobre las personas que la padecen. “Los datos ayudan y es mejor que nada”, dice Daniel. “Se me hace padre que se visibilicen este tipo de temas”.