La presencia mediática de Yalitza Aparicio, protagonista de Roma de Alfonso Cuarón, puso en el mapa a su lugar de origen, Tlaxiaco, Oaxaca. Sin embargo, este municipio ya había enviado a la pantalla nacional a la talentosa actriz y cineasta Ángeles Cruz, quien actualmente prepara su primer largometraje, Nudo mixteco, una película sobre la sexualidad de las mujeres indígenas de las comunidades cercanas.

“Soy de una comunidad que se llama Villa Guadalupe Victoria en San Miguel el Grande, Tlaxiaco, Oaxaca”, dice en entrevista Ángeles Cruz (La tiricia) en las oficinas de Madrecine, casa que producirá Nudo mixteco. Con esta cinta, Cruz pretende contar las historias de las mujeres del lugar en el que creció y del que tuvo que irse por falta de oportunidades académicas.

“Nos vemos forzadas a salir por diferentes causas: por buscar estudios o trabajo, mejores condiciones de vida”, explica la actriz. A su regreso a las comunidades, encuentran la vida cambiada y sienten que dejan de pertenecer. “Me interesaba mucho tocar el tema de la sexualidad de las mujeres en nuestras comunidades y cómo lo vivimos ahora en la época contemporánea”.

Ángeles Cruz no quiere quedarse en el cliché de ignorar qué sucede al interior de pueblos como ese, sino que quiere explorar “qué está pasando con nosotras, mujeres indígenas en este mundo de muchos cambios, de las realidades de las ciudades y de las realidades de nuestras comunidades”.

La posibilidad de mirar desde adentro historias como las que quiere llevar Ángeles Cruz a la pantalla es una de las fortalezas de este proyecto, de acuerdo con Lucía Carreras, productora de Nudo mixteco. “Una de las cosas que me parece increíble es que nuestra directora es de adentro de lo que está hablando. Eso vuelve al discurso más contemporáneo y menos estampa”, dice la cineasta, que se involucró con esta película después de trabajar con Ángeles Cruz en Tamara y la catarina (2016), por la que Cruz fue nominada al Ariel como Mejor Actriz en 2018.

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Aunque su película tocará temas sensibles y fundamentales para la comprensión del México contemporáneo, Ángeles Cruz no filma con la intención de predicar ni hacer proselitismo. “No me interesa hacer un panfleto, me interesa hacer una película y desde ahí me interesa contar las historias”, dice. “Quiero contar eso que sé y que vivo como parte de la comunidad: tener que salir para trabajar, regresar, estar, no estar, preguntarse qué es el éxito, cómo te imaginas el éxito fuera de tu comunidad y cómo te topas con la realidad cuando regresas”.

Si bien todavía no conocemos la trama, Ángeles Cruz deja ver que se tratará de una historia cercana a su corazón. “La mirada de Nudo mixteco cuenta quién soy yo, quién es mi madre, quién fue mi abuela, quiénes fueron mis tatarabuelas, y ese conjunto me engloba”, cuenta. “Ahí está Nudo mixteco, engloba lo que soy, lo que seré y lo que fui”.

Madrecine: Películas para la diversidad

Nudo mixteco contará con apoyo del Estímulo Fiscal a Proyectos de Inversión en la Producción y Distribución Cinematográfica Nacional (EFICINE) y del Fondo para la Producción Cinematográfica de Calidad (FOPROCINE). “Nos aventamos a bajar fondos y si no los conseguíamos, haríamos una película completamente guerrillera pero siempre respetando los temas que nos interesan, que Nudo mixteco los aborda todos”, cuenta Lucía Carreras.

Más allá de ser tres mujeres y que nuestro logo sean tres mujeres, ¿qué queremos realmente del cine? Queremos hacer películas que hablen de grupos vulnerables, que hablen de diversidad, que hablen de género y también cuidar y ser responsables con los recursos

– Lucía Carreras
Lucía Carreras, Ángeles Cruz y Lola Ovando, fundadoras de Madrecine
Lucía Carreras, Ángeles Cruz y Lola Ovando, fundadoras de Madrecine

Carreras es una de las dos cineastas en las que Ángeles Cruz se apoya para la producción de Nudo mixteco. Ha trabajado anteriormente con ambas y comparten ideas y principios sobre el cine: Lucía Carreras (La casa más grande del mundo) y Lola Ovando (Fragmentos sobre El Vértigo). Con ellas, Cruz fundó Madrecine, una casa productora enfocada en contar las historias que no siempre llegan a la pantalla grande.

Cada una de las socias de Madrecine aporta distintas habilidades a la mesa de trabajo, pero todas coinciden en el tipo de narrativas que quieren poner en pantalla: “Las tres mujeres somos defensoras de los derechos de la mujer, de los indígenas, niños, de los perros, de los animales”, concluye.