No es sorpresa que en la televisión mexicana (sobre todo en la abierta), los besos entre parejas del mismo sexo hayan sido un tabú. Es posible ver escenas de relaciones sexuales casi explícitas entre parejas heterosexuales, pero en las homosexuales —en las pocas que han existido en las tramas— suelen hacerse cortes precisos para que se entienda la idea, pero no se observe el acto.

Este tipo de tabúes han comenzado a romperse y ahora mismo tenemos el ejemplo de la segunda temporada de Mi marido tiene más familia, una telenovela que está rompiendo con los estereotipos sexuales y muestra a dos adolescentes gay que están enamorados. No obstante, la pareja formada por Arisóteles y Cuauhtémoc que protagoniza la historia aún no ha tenido su primer beso.

En vez de ese anhelado beso que los fans ya quieren ver, esta semana la telenovela presentó un intro en el que Yolo, una adolescente enamorada de Aristóteles, le planta un beso en la boca al chico.

Sí, justo cuando las escenas de Ari y Temo se tornaron más naturales, ocurrió algo inesperado: Aristóteles y Yolotl, un nuevo personaje que se integró a la trama, se besan.

La interpretación de esta breve toma significó toda una ola de críticas y comentarios por parte de los fans del programa. ¿Significaría que entonces Aris es hetero, bisexual o que la producción se arrepintió de mostrar una trama gay?

Ante el cúmulo de críticas, Juan Osorio, el productor de Mi marido tiene más familia, explicó en el programa de radio La Taquilla: “Esta polémica y forma de actuar de los seguidores nos tiene preocupados. Hubo una niña que le gustó Aris y le dio un beso. Yo creo que hay que darles un beso de Temo y Aris en los próximos capítulos para que se tranquilicen los seguidores. Va a haber beso de Temo y Ari”.

Y aunque este melodrama ha dado muchas satisfacciones a sus fans y a la comunidad LGBT+, entre la audiencia ha quedado la duda de si por cuestión de línea editorial (un tanto conservadora en Televisa), porque Emilio Osorio —hijo de Juan Osorio— es quien interpreta a uno de los chicos enamorados o por otras razones se prefieran omitir este tipo de escenas de amor entre una pareja gay (como ha ocurrido ya en muchos otros proyectos de esta televisora, donde se deja a la imaginación las muestras de cariño entre parejas del mismo sexo).

Ante la promesa del productor, solo queda esperar a que este programa no rompa el corazón de los seguidores con un giro en la trama. También a que la historia de amor de la pareja gay consentida de la televisión se vea a plenitud en la pantalla.

Si aún no hay beso entre Aris y Temo en la trama esto no obedece a un asunto de censura o a que Aristóteles sea bisexual, según explica el productor. Entonces, es solo cuestión de tiempo para ver ese anhelado beso.