“Muxe es una extensión de la palabra sentirse mujer”, explica Paola López, quien fue una de las concursantes del reality show de cocina MasterChef México, el cual estrenó su edición 2018 el domingo 14 de octubre. En la región del Istmo de Tehuantepec ha existido el llamado “tercer género” desde la época prehispánica.

Y aunque esa explicación que da Paola es sumamente clara, el término muxe (pronunciado “mushe”) no es del todo claro, tiene varias acepciones, pero todas se refieren a una persona nacida con sexo genital masculino que asume roles femeninos en cualquiera de los ámbitos social, sexual y/o personal.

Como lo cuenta la concursante del reality culinario, ella comenzó a ponerse ropa femenina (enaguas, huipiles, flores en la cabeza) desde que tenía 16 años. El dedicarse a la cocina tuvo también que ver con su aceptación social en el municipio de Juchitán, Oaxaca.

Se podría pensar que muxe es sinónimo de “homosexual”, pero no lo es del todo, pues no se engloba a las mujeres que visten de hombres, pero sí a travestis, mujeres transgénero y mujeres transexuales.

Uno de los orígenes que explican por qué no se excluye del término a las mujeres homosexuales o lesbianas es porque se cree que el término muxe viene de la palabra española mujer, una derivación fonética que los zapotecas empezaron a usar en el siglo XVI. No obstante, hay registros de que (aunque no les llamaran muxes), ya se reconocía ese tercer género no binario en la época prehispánica.

Le han nombrado “tercer género” porque aunque los hombres se vistan de mujeres e intenten imitarlas, conservan la esencia de ser un género distinto, uno no binario. El término muxes gunaa se usa para los que se cargan más hacia lo femenino (y les gusta que les identifiquen como “ellas”) y los muxes nguiiu más hacia lo masculino. No obstante, hay quienes no se inclinan ni por uno ni por otro y son simplemente muxe.

Caso aparte es que dentro de la lengua zapoteca no existe el género gramatical como él o ella, una razón más por la que las personas son personas y no le antecede un femenino o masculino.

Otra acepción de muxe tiene que ver con la tradición cultural de que las mujeres lleguen vírgenes al matrimonio, condición que los hombres no deben cumplir, una idea adoptada tras el periodo virreinal. Entonces, las personas consideradas muxes cumplen el rol de iniciar sexualmente a los hombres, y así no se ven quebrantadas las creencias.

Por otro lado, las personas muxes, aunque son parte ya de la cultura zapoteca y existe esa tolerancia (menos lograda en grandes ciudades), sí llegan a sufrir con discriminación por parte de sus familiares y amigos; no suelen tener parejas fijas (no está muy bien visto) y se considera tabú que un o una muxe se relacione con una mujer.