En su cuenta de Instagram, Sirena subió solo siete publicaciones sobre sus vacaciones, son las últimas que aparecen. Lo curioso es que todas ellas tienen más comentarios y likes que las anteriores. Donde antes aparecían fotos con un promedio de 200 corazones de “Me gusta”, ahora se cuentan —en las que más— desde mil o hasta 7 mil; y donde antes había cinco comentarios, ahora aparecen más de mil 200. La razón es que cientos de ticos han entrado al perfil de María Trinidad para dejar mensajes de amor, de lamento, de vergüenza por lo que le ocurrió a esta joven mexicana de 25 años.

“Lo siento muchísimo 😔 perdón de parte de mi país. Espero que estés descansando en paz en el mar”, “Lo siento tanto bella 😔💔 perdón de verdad perdón, pero se te hará justicia en este país, muchos alzarán la voz por ti y por muchas más que han pasado por lo que tú; descansa en paz 💕 hermosa", “Mucho dolor , mucha vergüenza, rabia y muchos sentimientos encontrados. Ni una más. Justicia, clamamos por justicia”, “Perdón. Mil veces perdón, Sirena. Duele saber que en mi país le robaron la vida a esa hermosa alma libre. Espero que en los corazones de su familia quepa perdón para Costa Rica”, son solo algunos de los mensajes que se pueden leer para Sirena en las fotos de Instagram.


María Trinidad era una chica que gozaba de popularidad en sus redes sociales por la música que hacía, por posar libremente, por tener una visión positiva de su cuerpo, por sus amigos que la querían mucho, pero ahora sus seguidores en Instagram han aumentado cada día desde que se dio a conocer la noticia de su asesinato.

Tan solo del 8 al 9 de agosto se sumaron 4,381 personas (para un total de 19,122, y por la tarde de este 9 de agosto ya se observan más de 22,100 seguidores). Obviamente estos datos no obedecen una popularidad tipo instagrammers, sino a una tragedia que ha sumado —entre ellos— aliados que lamentan este crimen que en México está tipificado como feminicidio.

Esta de abajo fue la última fotografía que Sirena subió y es también la más gustada, la más comentada.

El conflicto migratorio

Otro aspecto que ha sido evidente desde la noticia de la muerte de Sirena es el conflicto migratorio en Centroamérica. Costa Rica tiene una historia difícil con Nicaragua justo por este tema, y entre los comentarios de lamento sobre la muerte de Sirena, se cuelan muchos donde los mismos ticos acusan a los nicaragüenses de la criminalidad en su país, considerados entre los más pacíficos del mundo (el Índice de Paz Global 2018 lo ubica en el 38 mundial y el tercero más pacífico de América Latina).

De acuerdo con datos de Cepal, “el rasgo más relevante de la dinámica fronteriza entre Nicaragua y Costa Rica es la migración. Costa Rica se ha caracterizado recientemente por ser un receptor neto de población inmigrante (7.8% de los habitantes del país eran inmigrantes internacionales en 2000 y el 97% de ese grupo eran nicaragüenses). Por su parte, Nicaragua se ha caracterizado por producir importantes flujos de población hacia el exterior, con dos destinos principales: los Estados Unidos de América y Costa Rica, al primero van personas de origen urbano y al segundo sujetos de origen rural”.

La española Arantxa Gutiérrez López, de 30 años, quien murió en Tortuguero (Caribe) a menos de 24 horas del asesinato de Sirena, fue agredida por un hombre identificado como Albin Díaz, de nacionalidad nicaragüense, quien se encuentra detenido. Este dato ha dado pie a una crítica aún mayor hacia los nicaragüenses en estos homicidios.


La solidaridad de los ticos ha causado asombro en México, donde también han muerto turistas y la respuesta de los habitantes del país no ha sido similar a la de los centroamericanos.

La tarde del 8 de agosto, decenas de costarricenses se reunieron vestidOs de blanco en la playa donde murió Sirena. Dejaron flores, velas, mensajes de repudio a la violencia y, para ella, oraciones de despedida. Varios locales de la zona cerraron sus puertas como forma de protesta por el asesinato de María Trinidad. A la par, habitantes de la comunidad de Santa Teresa convocaron a una movilización en protesta por el crimen, pues estos casos en su país han prendido una alerta sobre la violencia de género, algo que no desean que vuelva a suceder.