Hablar de quien no está es un atrevimiento y más si no la conociste cara a cara. Pero María Trinidad Matus, de 25 años, fue una persona de la que debemos hablar: DJ, amante de la música y una chica involvidable para quienes la encontraron en su vida.

Si pudiera tener otro nombre, además de Sirena, como la conocían muchos de sus amigos, podría ser libertad. María siempre se mostró segura de sí misma, amaba el mar, la música y la naturaleza, recuerdan sus amigas de distintas etapas de su escuela.

“Me quitarán de quererte, pero de olvidarte nunca... Gracias a la vida por dejarme conocerte, por hacer música juntos y también hacerte fotos. Nos vemos del otro lado linda”, publicó un amigo cercano en su muro de Facebook.

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En su piel llevaba tatuajes de símbolos que evocaban el mar o la naturaleza, un caracol, una corona, una flor en la mano, otra flor en el brazo y una más en otra parte del cuerpo.

Sirena era una especie de alter ego. Posó en varias fotos luciendo una cola de pez con arena de playa o algún atuendo que hacía referencia a la textura de este ser mítico. Marmaid (sic) era su nombre como DJ, con el que grabó dos sencillos.


“Completamente libre y admiradora del cuerpo justo yo creo quería romper paradigmas sobre el cuerpo y vida femenina”, comenta una amiga de la prepa.

Ejercía el amor libre sin importar el sexo y en lo que quería mostrar daba muestras de su sensibilidad por la belleza y la estética.

Sus amigos desde la adolescencia la recuerdan como una chica extrovertida, feliz y, sobre todo, libre.

“Yo creo que no hay nada más feminista que ejercer tu libertad sin cuestionarte. Solo ejercerla porque te la mereces y lo sabes. Yo creo que Mari era así”, comenta su amiga Danae.

Regia, honesta y cálida

Carlos Baeza, fotógrafo y músico, formaba un dúo de jazz con María. Se conocieron hace cinco años, pero cuando compartieron escenario, asegura que “fue un click al instante”. En ese entonces, ella tenía otra banda llamada Ethra donde hacía trip hop.


“Le encantaba el mar, la playa, el sol, los colores tornasol y la libertad, los tatuajes, los animales y viajar. Era una persona llena de mucha energía, llena de muchos muchos sueños, tenía mucho ángel, tenía un don con la gente”, comenta a mexico.com.

Cada viernes se reunían para ensayar. Carlos hacía de desayunar para ella y se dio cuenta de que no era “de buen diente”. Lo que pasa es que era vegetariana y entonces él comenzó a preparar cosas que sí pudiera comer.

“Sus favoritos eran el pan francés, waffles y quesadillas.. comía bastante picante y cada que la hacía un emparedado de queso con champiñones siempre dejaba la orilla del pan.. un cuadrado vacío casi perfecto”, comenta Carlos, fotógrafo y músico.

Mar, como la llama, podía ruborizar a Carlos cuando legaban a bailar juntos porque ella lo hacía muy bien.

“Disfrutaba de la fiesta y la buena vida, siempre hizo lo que quiso cuando quiso, era muy alegre y amiguera”, recuerda.

Vivamos fuertes y sin miedo’, la denuncia de Mar en Facebook

María decidió denunciar públicamente un intento de violación. Lo hizo en Facebook, siete años después de que sufrió el ataque, y se lo hizo saber a su agresor, un músico conocido suyo con quien convivió por años.

Decidió alzar la voz después de años de miedo porque su agresor era un hombre con el que convivía a diario y lo conocían sus amigos con los que tocaba en una banda.

Una noche durante un concierto, el hombre la llevó detrás del escenario y comenzó a besarla y a forcejear para intentar quitarle la ropa “pensando” que ella quería algo con él. Como pudo, María logró zafarse y por años mantuvo en silencio el evento.

“No tengo que perdonar a nadie que me falte al respeto, un intento de violación no se perdona & ahora me siento lo suficientemente fuerte para decirlo a gritos. La última vez que hablé con esta persona (***) aún sentía miedo & le reclame el intento de violación a lo que solo contesto un lo siento & lo lamento mucho”, publicó en su muro en julio pasado.

La DJ mexicana le hizo saber a su agresor su malestar a través de mensajes vía celular y le recordó lo incómoda que se sintió todas las veces que percibía un acercamiento de más por parte de él.

“Los violadores & acosadores tienen que saber la gravedad de sus actos. Lamentablemente la ley en nuestro país no nos ayuda & aunque tenga pruebas del acoso...ya pasó mucho tiempo & no procede por eso pido que se de difusión”, dijo en un mensaje que hizo público en su perfil de la red social.

Sus amigos le compartieron muestras de apoyo. “Nunca vamos a callarnos !!!!! VIVA LAS MUJERES LIBRES !!!”, respondió una de sus amigas.

Libre del machismo

María se encontraba de viaje en una playa de Costa Rica, donde fue hallada muerta tras ser agredida por dos hombres, según versiones oficiales preliminares. Uno de sus agresores fue puesto en libertad la mañana de este miércoles, lo que ha causado mayor indignación entre grupos de mujeres en el país centroamericano y México.

“Su realidad no era una en la que ella se iba a frenar de ir a caminar por la playa porque la iban a matar. no. Su realidad era la de una chica que si quiere ir a viajar y caminar por la playa lo iba a hacer, así era su fortaleza”, cuenta su amiga Danae.

Ella asegura que la gente que vive en el machismo y después sale es como una consciencia que llega de repente. "Para ella no fue así, ella nunca vivió en un entorno machista y nunca se consideró vulnerable a eso salvo cuando pasaban cosas”.