Para nadie es un secreto que el lenguaje discriminatorio está presente en la vida de los mexicanos. Puede estar desde la forma en que alguno de tus amigos se expresan de las mujeres, algunas “bromas” sobre personas con discapacidad, hasta la manera en la que algunas personas se expresan de las trabajadoras del hogar.

Pero las personas en situaciones de vulnerabilidad o que tienen alguna discapacidad no son ningún chiste, merecen nuestro respeto y éste va desde la manera en que nos dirigimos a ellas hasta la forma en la que denominamos sus condiciones.

Y sí, el lenguaje discriminatorio es una agresión por donde se le mire.

Así que, con ayuda del Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred), preparamos un test para que observes qué tanto usas el lenguaje no inclusivo y te animes a cambiarlo.