Se sabe que el baile es ese arte donde solo se necesita el cuerpo para ejecutarlo; de ahí ese sentimiento de libertad que provoca. El voguing es justamente un reflejo de ello, solo que apropiado por la comunidad LGBT+, a su protesta, a su necesidad de visibilización y, para las personas trans en específico, una forma de mostrar su apariencia verdadera al mundo. En sí, empoderamiento.

En los años 1960 en Estados Unidos, las personas de raza negra sufrían mayor discriminación racial. Si además, eran homosexuales o transexuales, se podría imaginar el problema doble. De esa necesidad de agruparse con iguales y celebrar su identidad nació el movimiento ball room (sala de baile o casas), del cual a la vez surgió el voguing.

Esta disciplina comenzó a finales de la década de 1980, pero sus raíces se remontan a las competiciones de salón de baile de Harlem en la década de 1920. Esta forma de danza se inspiró en las poses de las modelos en la revista Vogue, en las pantomimas el hip hop e incluso en la gimnasia.

Crystal LaBeija, una mujer trans afroamericana, fue la primera en formar una de estas casas, donde los integrantes actúan como una familia sustituta, como un refugio donde hay gente afín, que ha sufrido de lo mismo y que se identifica con el baile. Con el surgimiento de más casas, comenzaron a hacer competencias de danza, pero también a festejar esa emancipación.

Hoy estas casas han evolucionado, pero continúan siendo una parte integral de la escena del baile. Dentro de la cultura ball room existen varias disciplinas de baile, una es el voguing, pero también hay categorías como vogue femme y european runway, realness, sex siren, old way, hands performance, bizarre/bazaar, entre otras.

Axel, Juan Carlos y Daniel, integrantes de House of Apocalipstick
Axel, Juan Carlos y Daniel, integrantes de House of Apocalipstick

El voguing mexicano

En México también existen este tipo de casas, una de ellas es House of Apocalipstick, que tiene base en Ciudad de México y surgió el 18 de marzo de 2015, las “madres fundadoras” son Franka Polari y Victoria Letal. A esta pertenecen también Daniel Pistolero del Apocalipstick, Axel Xicali y Juan Carlos, quien se hace llamar Mantiz Apocalipstick. Él, junto con otros bailarines y bailarinas crearon esta comunidad que ofrece clases y es promotora de la cultura ball room.

“Este baile nace en Nueva York, entre los negros y los latinos. Surge de la necesidad de las personas gays, de los trans, de crear un sistema de casas donde pudieran apoyarse; nace de festejar espacios donde ellos pudieran competir en concursos de baile”, cuenta Daniel, quien también es instructor de danza aérea y practica las artes circenses.

Para mí, esta cultura significa convivir con personas que jamás imaginé; encontrarme con gente que quiere hacer una labor igual que yo, explica Daniel
Para mí, esta cultura significa convivir con personas que jamás imaginé; encontrarme con gente que quiere hacer una labor igual que yo, explica Daniel

Cuando tenía seis años, yo bailaba tectonic y electro en las calles. Después, viendo videos en YouTube me encontré con el trabajo de Lasseindra Ninja (de las primeras mujeres trans en la cultura ball room en Francia), para mí fue muy impactante, algo que me hipnotizó y me llamó a practicarlo. Era una jotería y yo, pues también quería jotear.

Daniel Pistolero del Apocalipstick

Y aunque hablar de voguing nos remite a la famosa canción de Madonna, es debido a ella llevó esta subcultura al mainstream. Madonna compuso la canción luego de ver el documental Paris Is Burning (1990), el cual trajo a la escena popular lo que ocurría en esos salones de baile donde coexistían gays, principalmente, negros y latinos. El tema de Vogue ha sido retomado por la propia comunidad LGBT+ como estandarte. Algunos de sus versos hacen alusión a ello: “deja que tu cuerpo se mueva con la música”, “la belleza está donde la encuentras”, “no hay diferencia si eres blanco o negro, si eres hombre o mujer, si la música te motiva, te llevará a una nueva vida”.

Como explica Mantiz Apocalipstick, “el voguing es un baile que ha ayudado a empoderar a la comunidad LGBT+, a decir ‘estamos aquí’, ‘existimos’, ‘queremos ser vistos’. El voguing ha ayudado sobre todo a la trans, a aceptarse y a hacer su transición. En Nueva York existe una categoría llamada women’s performance, enfocada en mujeres más butch (varoniles) donde se apoya en específico a hombres trans, no solamente a mujeres trans”.

Mantiz Apocalipstick: El baile me ha dado seguridad en mí, a crear lazos con gente afín a mí y a repensar lo que significa la danza dentro de una comunidad
Mantiz Apocalipstick: El baile me ha dado seguridad en mí, a crear lazos con gente afín a mí y a repensar lo que significa la danza dentro de una comunidad

“Yo había visto videos, pero no me había acercado, aunque me llamaba mucho la atención este baile que libera la jotería. Un día, un amigo me llevó a La Purísima, donde Apocalipstick hacía prácticas públicas, ahí comencé a bailar y me invitaron a ser parte de esta casa”, recuerda Mantiz Apocalipstick, que apenas ha practicado este baile un par de años.

Según explica Daniel, en México, esta cultura lleva posicionada unos tres años. “Hacemos balls, hacemos eventos donde nos reunimos en diferentes casas, batallamos y competimos por premios. Aún es una subcultura, pues todavía se ve solo en ciertos bares y antros LGBT+, aunque nuestra casa ha querido llevarla a más espacios públicos, museos universidades, a la Feria Internacional del Libro”.

Este baile es la forma en la que me encontré y lo que me permite seguir buscando cómo me quiero sentir; ha sido potenciar mi autoestima y poder compartir con mi hermano de sangre, quien también es gay
Este baile es la forma en la que me encontré y lo que me permite seguir buscando cómo me quiero sentir; ha sido potenciar mi autoestima y poder compartir con mi hermano de sangre, quien también es gay

Cuando tenía seis años, yo bailaba tectonic y electro en las calles. Después, viendo videos en YouTube me encontré con el trabajo de Lasseindra Ninja (de las primeras mujeres trans en la cultura ball room en Francia), para mí fue muy impactante, algo que me hipnotizó y me llamó a practicarlo. Era una jotería y yo, pues también quería jotear.

Daniel Pistolero del Apocalipstick

¿Cuáles son los pasos básicos del voguing?

Axel, quien controla a la perfección los tacones y es instructor de pasarela y vogue femme, es quien toma esta explicación. “Hay cinco elementos básicos”:

- Hands performance, que es todo el movimiento que se hace con las manos.

- El duckwalk o los patos, que son movimientos de baile en cuclillas y rebotes.

- Catwalk o los gatos, donde se mueve la parte media, acentuando la cadera de forma femenina.

- Spins & dips que son giros de baile.

- Floorwork, movimientos que se llevan al piso.

Ahí, añade, estos pasos se combinan en el floor performance, donde se baila siempre en contacto con el piso.

Yo hice danza contemporánea, pero este baile va más allá. Se crea comunidad, refuerza lazos entre nosotros y, además, es un show para quien nos ve, asegura Axel Apocalipstick
Yo hice danza contemporánea, pero este baile va más allá. Se crea comunidad, refuerza lazos entre nosotros y, además, es un show para quien nos ve, asegura Axel Apocalipstick

¿Cómo es una competencia de ball room?

Según explica Mantiz, en una competencia de ball room (donde se encuentra el voguing), los participantes se presentan ante los jueces, hay un dj, un MC y el público. “Al inicio, los concursantes pasan a audicionar y los jueces eligen a los mejores según su seguridad y sus movimientos. La siguiente etapa es un circuito de batallas donde quedan los mejores de cada una. Así, se eliminan hasta que llega la final y se elige a un ganador por categoría”.

En Ciudad de México cada vez son más frecuentes las ocasiones en que vemos a bailarines de voguing en plazas públicas como la Glorieta de Insurgentes o el Kiosco Morisco. Y para quien desee aprender a adentrarse en el ball room, los de House of Apocalipstick ahora dan clases en El Ático Pent Cultural, ubicado en el cuarto piso de Isabel La Católica 156, Centro Histórico.

Me encanta la danza, soy bailarín y el voguing llegó a mí, me llenó y me ayudó a ayudó a encontrar movimientos nuevos en mi cuerpo, cuenta Axel Xicali
Me encanta la danza, soy bailarín y el voguing llegó a mí, me llenó y me ayudó a ayudó a encontrar movimientos nuevos en mi cuerpo, cuenta Axel Xicali

“Al igual que los negros y los latinos en Estados Unidos, en México estamos también protestado; con el baile, mostramos quiénes somos, lo que hacemos”, agrega Axel Xicali.

“El ballroom y el voguing aquí en México va a jalar a muchísima gente, pues muchas personas queremos encontrar ese lugar donde nos sintamos identificadas. Es una opción de libertad para todos esos jóvenes que están encontrando su identidad, para aceptarse, empoderarse y salir tal como son”, concluye Daniel.