Ir al gimnasio, bajar de peso, beber menos, dormir 8 horas, dejar de fumar, ser más puntuales, pasar más tiempo con la familia, aprender algo nuevo, irse de viaje, leer, ir a conciertos o ver más a los amigos son algunas de las cosas que nos proponemos para iniciar el año.

Yo tengo varios propósitos de ese tipo, pero entre los más importantes están estos:

*Menos sodio y más hierbas y especias.

*Menos azúcares y harinas blancas.

*Menos comer sin prestar atención.

*Menos refrescos de dieta.

*Menos comida chatarra.

*Más verduras frescas.

*Más platos compartidos para probar cosas distintas.

*Más comidas acompañada solamente de un libro.

*Más tiempo de cocinar descalza, sin recetas estrictas ni fotos de por medio.

*Más libros de cocina con fotos e historias hermosas.

*Más clases de cocina para mí y para otros.

*Más comida saludable y menos dietas.

*Más planeación de lo que comeré en la semana.

*Más visitas a la Viga para conseguir pescados y mariscos.

*Más cocciones largas.

*Más vapor y menos fritura.

*Más vinos y mezcales deliciosos.

*Más frutas de temporada.

*Todas las verduras feas del mercado y supermercado, esas que las personas dejan porque no son lo suficientemente bonitas, en mis platos.

*Todas las comidas con mi gente querida sin el celular en la mano.

*Todas las mañanas con tazas de mi té favorito viendo el sol a través de mi ventana de la cocina.

*Todas las sesiones de cocina con gusto y atención absoluta.

*Todos los días comiendo solamente cosas que me parezcan deliciosas.

*Todos los días de buenos ingredientes.

*Todos los días agradeciendo que puedo y tengo qué comer.

¿Y ustedes?