Han pasado poco más de tres lustros desde la primera feria de Arte Contemporáneo en la Ciudad de México. En ese entonces, diversos proyectos artísticos surgieron de manera contigua; numerosas galerías abrieron sus puertas, y, aprovechando las ferias de arte, inauguraron exposiciones y realizaron eventos artísticos. Con el tiempo, la comunidad artística y los seguidores de las tendencias estéticas actuales comenzaron a llamar a esta serie de acciones artísticas como: La semana del arte.

En esos “ires y venires”, dos viejos conocidos de la Universidad: Ishiro Irie y Laura Reséndiz, ambos historiadores de arte, volvieron a coincidir, y en 2015, junto con curadores y artistas de Finlandia, Los Ángeles y México dieron forma a QiPO 01, propuesta que en este 2019 se presenta de manera efímera durante tres días para dar cuenta del trabajo de artistas internacionales en dos locales del edificio Gaona, en Bucareli 80, colonia Juárez.

Novedosa iniciativa que conjuga, en dos locales de 150 metros (que hasta hace poco eran refaccionarias), la historia reciente de piezas elaboradas por Eric Muñoz, Konstanze Habermann, Shusuke Ao, Carolyn Castaño y Aníbal Catalán, sólo por mencionar algunos.

Manifestaciones artísticas que, junto con los ecos centenarios del edificio construido en las primeras décadas del siglo XX, dan forma a una atmósfera distinta a la de las otras actividades de La semana del arte.

Abrimos un paréntesis para contarles un poco sobre el inmueble: resulta que surgió a petición del torero Rodolfo Gaona. Este edificio se construyó muy al estilo de los estándares de la época; presenta un estilo neocolonial, provisto con acabados de cantera, tezontle y azulejos. Obra que a todas luces representaba un hito para la Ciudad de México. Además, hace esquina con el famoso reloj chino de Bucareli.

Volvemos a QiPO 01. Proyecto que en tiempo mínimo debió resolver diversos retos bajo la supervisión de Horacio Cadzco. Entre ellos, el principal fue adecuar, sin intervenciones profundas, los locales de un edificio catalogado por el INBA en 1989, pero que en los últimos lustros se había mantenido en estado de abandono, de ahí la necesidad de restaurarlos casi por completo.

Al visitarlos, entre la instalación de luz, la limpieza y la distribución de cada uno de los espacios dispuestos para los artistas, me encontré con Laura Reséndiz en pleno intercambio de ideas con su equipo. Resultaba imposible pensar que esos cascarones en obra negra quedarían listos para el día de la inauguración.

Más relajadas en la Farmacia Internacional, Laura, quien también ha sido productora audiovisual, me contó todo lo que le pasó en su vida para decidir lanzarse sin paracaídas.

Trabajó en centros culturales en Guanajuato, se asoció con una Galería de Nueva York, algunas residencias en Estados Unidos, además obtuvo becas, se encontró frente a los procesos creativos y a viejos cómplices con quienes formó QiPO 01; lugar de encuentros que, sin ser una Feria de Arte o una muestra colectiva, busca reactivar el diálogo y propiciar colaboraciones entre artistas, curadores, galeristas e incluso instituciones.

Entre recuerdos, una copa de vino blanco y un tamal de suadero con chile morita, la charla continuó y también los proyectos que podrían gestarse a partir de QiPO 01.

Al momento de escribir este texto, me entró la curiosidad por saber más del edificio que alojará a QiPO 01: Resulta que Gustavo Díaz Ordaz, candidato a la presidencia de México en 1964, ofreció un discurso desde un balcón de Bucareli 80, ahí también vivió el cineasta Juan Orol, y en 1968 fue refugio de decenas de estudiantes.

Cúmulos de anécdotas e historias que podrán disfrutar durante los días de La semana del arte y con sólo caminar por Bucareli.